CASCARA AMARGA

Amigos? ¡NO! (2) PARTE


Laureano Naranjo Cobian

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 . . . Este tratado que tanta polémica ha causado en la historia, es el que se fir­mó en 1859 y del cual Don Benito Juá­rez nada tenía que ver, pues se originó por la concesión especial que le otorgó el gallero sin vergüenza López de San­tana a su amigo José de Garay en 1842. El tratado MacLane-Ocampo como fue conocido, estableció por disposi­ción expresa del presidente que Méxi­co jamás perdería su soberanía sobre el territorio del Istmo de Tehuantepec. Para los enemigos del Benemérito, les aconsejo que lean bien el tratado y verán que no miento. Por su parte Mc­Kinley, vigésimo quinto presidente de Estados Unidos, asesinado en 1901 al concluir un discurso, “Eleva el aran­cel a los minerales no procesados que México exporta a Estados Unidos pa­ra favorecer a los mineros estadu­nidenses”, como nos ilustra el culto historiador Abraham Nuncio. En 1914 Woodrow Wilson nos invade el 21 de abril de ese año. Los cadetes de la es­cuela naval veracruzana defienden heroicamente el puerto pero son final­mente abatidos. José Azueta y Virgi­lio Uribe quedan en la conciencia de la Patria y en el alma colectiva de la Nación, como héroes inmortales. Así que nada de quererse ganar la volun­tad de quienes nunca nos han queri­do y que además no tienen amigos sino solo intereses. Por fortuna lo que ne­cesitaba México ya llego aunque algu­nos trasnochados no lo soporten. Un Presidente bien puesto. Con dignidad y personalidad. Surgido de la auténti­ca soberanía nacional. Culto, capaz y entrenado. No un pelele como los que se hicieron pasar de presidentes re­cientemente. Sensible, tenaz, dedica­do, infatigable, patriota. Así que alertas mexicanos, la cuarta transformación avanza a pesar de los pesares. Avanza con elevada conciencia de lo que signifi­ca la Patria mexicana. Ni un paso atrás!

 



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