VECTOR X

Piña, magazo de la impunidad


Luis Antonio Vidal

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A DONDE VAYA LE PERSEGUIRÁ LA
SOMBRA DE SU PARTICIPACIÓN EN LA
ESTAFA MAESTRA.
Sin mérito alguno para asumir la rectoría de
la UJAT hace ochos años, José Manuel Piña
cuenta las horas para entregar las riendas de la
universidad más importante de Tabasco.
Lo hará en medio del descrédito y la sospecha de malos manejos financieros. Difícil probar lo contrario.
A donde vaya le perseguirá la sombra de su
participación en la Estafa Maestra y otros negocios que tienen a la institución en el desastre.
Versiones al interior de la universidad confirman que Piña se va confiado, porque sabe
que gozará de impunidad. Quienes mandan en
Tabasco no tienen intención alguna de impulsar una revisión escrupulosa del presupuesto
millonario que ejerció en virtud que dos de sus hermanos figuran en el primer círculo del poder estatal. Uno de ellos, Armando, es subsecretario de Egresos de la Secretaría de
Finanzas. Casi nada.
Otro, Jesús Antonio, es notario público
(con el poder que significa serlo en este sexenio).
El año pasado se le mencionó como prospecto
para secretario de Seguridad Ciudadana, un vil
borregazo que sin embargo confirmó su cercanía con el poder político de la 4T.
Con dos hermanos influyentes, se entiende
que el cuestionado rector reciba inmunidad ante cualquier investigación y por ello presuma
manos limpias, más bien, blanqueadas por expertos de los polvos mágicos de nada por aquí,
nada por allá. ¡Magazo!
LA MORRALLA
Lamentable es la salida de Arturo Maldonado Pulgar de la dirección de Prevención y
Reinserción Social. Era uno de los pocos funcionarios profesionales en su responsabilidad.
Manejó con pulcritud una bomba de tiempo.
Lo van a extrañar *** A quien le llovió la piña
ayer fue a Fernando Mayans, durante una gira del gobernador por instalaciones del hospital del ISSET. Derechohabientes le reclamaron
al director del instituto falta de medicamentos
y otras cosas. Por temor a represalias, trabajadores se quedaron con las ganas de denunciar
vejaciones. Muy orgulloso ha de sentirse el médico del terrorismo laboral que ejerce.
 *** Hasta el lunes.


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