CASCARA AMARGA

Las ciudades


Laureano Naranjo Cobian

Lecturas: 178

En esta colaboración trataré de explicar lo que sucedería con las ciudades, si se desata­ra una catástrofe de alcance continental. Recordando que entre las ciudades más anti­guas del mundo está Jerusalén, que antes se llamó Salem, Jebus, Ariel.

También esta Siria que data de 2500 A.C, Biblos, 5000 A.C., Irak que se fundó 9000 A.C., Bulgaria 6000 A.C.; Benarés 111 A.C., Susa (Irán) 4000 A.C., Luxor en Egipto 2050 A.C., Lisboa siglo XII A.C., Florencia 59 A. C., Ur de los Caldeos, 3000 A.C. Naturalmente, todo empieza a cambiar a partir del periodo histórico conocido como el Renacimiento en el siglo XV.

Al finalizar la Edad media en 1453 que dura casi 1000 años.

Y hasta hace menos de 300 años, lo que hoy son las grandes capitales del mundo, se alumbraban con resinas y aceites diversos. La electricidad aparece hasta el siglo XIX. Y resulta que ahora, ninguna Ciudad podría sobrevivir sin energía. Fundamentarme son tres los factores determinantes de cualquier ciudad: agua, luz y gas. Y la mamá de las tres es la electricidad. Hasta la internet depende de este fluido maravilloso. Por eso es suma­mente preocupante la posibilidad de que se desate una tercera guerra mundial. Ni Dios lo permita. Porque entre los primeros objeti­vos del enemigo, están las redes eléctricas de alta tensión. Y un apagón puede durar mu­chas horas o días. El apagón de Nueva York en 1977 (¿se acuerdan?) duró todo un día y fue un desastre. Casi nada puede existir sin energía. Y recordemos que no solamente son misiles con cabeza atómica sino que también se puede llegar a hacer uso de las temibles armas químicas. Por eso es fundamental que los gobernantes de las naciones sean per­sonalidades reconocidas por su madurez, sensatez y experiencia. Que no cualquier agalambao como Trump pueda llegar a pre­sidente. Los supremos intereses de las nacio­nes y la complejidad de la gobernanza de los países requieren ciudadanos que posean las cuatro virtudes cardinales: Prudencia. Jus­ticia. Fortaleza. Templanza.

Deberá continuar…

 



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