INVITADO

Neoliberalismo: La contumacia


Mouris Salloum George

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Tenemos un perverso contrapunto en la pro­funda grieta en la que está atrapado el Estado mexicano -reino blindado para la delincuen­cia de cuello blanco. A la dinámica fraudulenta de los agentes económicos privados, los pode­res Ejecutivo y Legislativo ceden con una his­tórica inercia, que no es otra cosa que falta de energía moral y política para actuar en defensa de la República. Es una impotencia asumida a valores entendidos entre las partes.

Si de Estado fallido se trata, seguramen­te la expresión más monstruosa se oculta en la proverbial opacidad de los tratos y contra­tos entre los integrantes del establishment, en reuniones en lo oscurito con los pastores del Congreso de la Unión para planchar reformas y contrarreformas a la Constitución, y modificar leyes o crear otras a sabor de los presuntos implicados.

Lo más grave de esa mecánica, son los com­promisos concertados con las agencias fi­nancieras multinacionales y los sindicatos de acreedores privados foráneos, de lo que resul­ta nuevos grilletes, haciendo de México un re­hén perpetuo.

La deuda pública: Un insaciable barril sin fondo

La quiebra financiera del Estado, con demo­ledores impactos en todo el proceso económi­co, tiene como detonante la deuda pública, con su componente externo, un barril sin fondo en incesante exigencia de nuevos e improvisados menús.

La primera presidencia neoliberal -la de Carlos Salinas de Gortari- casi reclamó me­dalla de oro, de mucho oro, por la salida que se dio a la deuda externa, arreglo por el que se dijo estaría garantizado el bienestar de las genera­ciones por venir.

Llegó el torbellino del error de diciembre de 1994 y nos alevantó

Poco duró el blasón; 1994 cerró con el ma­quinado error de diciembre, que obligó a Er­nesto Zedillo Ponce de León a aceptar un descomunal salvataje de la Casa Blanca a cambio -se sabría después- de embargar la factura petrolera como garantía de pago. (Sa­linas de Gortari pretendió defenderse: De­jé un problema; lo convirtieron en una crisis). *Director General del Club de Periodistas de México, A.C.. 



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