EL TABASQUEÑO

¿Cuál es el nuevo modelo económico de AMLO?


Héctor Tapia

Lecturas: 2307

Charla con el hombre que prologó el reciente libro del Presidente

Estado de bienestar + Desarrollo estabilizador = Economía moral

 

Poco se ha debatido sobre cuál será el rumbo económico del país tras el "fin de la época neoliberal" decretada por el Presidente. No se puede acabar de un plumazo con un sistema que funcionó durante seis sexenios, dicen sus críticos. Ven en cambio una nueva etapa del modelo al que ya han bautizado como el 'post neoliberalismo populista'.
 
Pero al neoliberalismo económico no lo ha matado un decreto. Desde hace mas de 10 años se encuentra mundialmente en grave estado de salud ante la pérdida de credibilidad.
 
La desregulación de los mercados, uno de sus principales preceptos, ya no es considerada como la forma más segura de alcanzar la prosperidad equitativa.
 
Me entrevisté esta semana con Enrique Galván Ochoa, periodista de larga carrera, columnista financiero de La Jornada y el hombre que prologó el libro del Presidente, Hacia una economía moral. Hablamos sobre el desencanto del neoliberalismo en México y sobre las características que tiene el nuevo modelo económico que pretende aplicar el actual régimen.
 
El escritor considera que el rechazo de los mexicanos al neoliberalismo es total porque advirtieron que no estaban prosperando: "Desde hace 24 años hay un bajo índice de crecimiento del dos por ciento, y ese dos por ciento de la riqueza que generábamos todos se quedaba en muy pocas manos: en 500 familias que son las verdaderamente ricas del país".
 
"A la clase media nos tocaba el privilegio de seguir sobreviviendo con sueldos de 10 mil, 15 mil, 20 mil pesos mensuales y los que estaban totalmente abandonados eran los pobres. A la gente pobre no le llegaba absolutamente nada de ese dos por ciento", explica Galván Ochoa.
 

El Presidente Andrés Manuel López Obrador habla de una economía moral, un concepto nuevo para México, pero arraigado y exitoso en el noroeste de Europa, donde países como Finlandia, Islandia, Dinamarca, Noruega y Suecia privilegian el Estado de bienestar y la economía social.

El periodista financiero considera que el mandatario tabasqueño está sentando las bases de esa nueva economía: "él lo dijo con mucha claridad el domingo [1 de diciembre]: no crecimos nada este año, pero se está distribuyendo mejor la riqueza. Ese es el objetivo del Presidente: que el esfuerzo del país no se quede en unas cuantas manos, sino que se distribuya muy equitativamente".
 
¿Pero cuál es el modelo económico que plantea el Presidente?, cuestiono al hombre en quien confió López Obrador para que explicara en 17 páginas de qué trata su libro Hacia una economía moral, -Desde luego que no es un capitalismo mercantilista, tampoco es socialismo y menos comunismo, responde.
 

"Al modelo bien podríamos darle el nombre de 'economía moral', es un modelo muy desarrollado en algunos países de Europa. Lo vemos en Noruega, en Suecia, en Suiza y en Francia, inclusive. Algunos de esos lineamientos son los que el nuevo gobierno está tratando de aterrizar.

"Lo verdaderamente importante será saber cuáles serán las políticas específicas que se van a aplicar. Yo considero que una mejor distribución de la riqueza y con una mayor justicia, son características básicas del modelo sustituto del neoliberalismo".

• • •

Cada vez que el Presidente menciona en sus ruedas de prensa a un Secretario de Hacienda inspirador, constructor, que logró un crecimiento económico alto en el país (con salarios elevados, sin devaluación, sin inflación) se refiere a Antonio Ortiz Mena, quien primero fue Secretario de Hacienda durante dos sexenios y luego director del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington.

Ortiz Mena es considerado el artífice del desarrollo estabilizador, un modelo económico empleado en México entre 1954 y 1970 (con López Mateos y Díaz Ordaz) y que permitió dos décadas de alto crecimiento y baja inflación, -aún arriba de lo que subía Estados Unidos en esos años-, por eso el nombre del 'Milagro mexicano'.

El Presidente ha repetido que busca retomar ese modelo de desarrollo que "aspiró a lograr una estabilidad económica que permitiera un desarrollo sostenible y continuado", según los conceptos del mismo. Aunque existen voces, principalmente de intelectuales, que consideran que ya no es aplicable en México pues las circunstancias del país cambiaron, y consideran que existe el riesgo del descuido de las variables macroeconómicas y del dispendio de recursos como ocurrió durante los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo, lo que llevó al fin del exitoso ejemplo.

Al respecto Enrique Galván considera que el desarrollo estabilizador no tuvo problemas en los 70's, "lo que sucedió desde mi punto de vista es que se salieron de la política que seguía don Antonio Ortiz Mena. "Alguna vez platiqué con él y me dijo que la deuda externa del país en aquellos años era de 4 mil millones de dólares.

"Puede parecer mucho, pero se sabía a quién se le debía y cuánto, a todos los organismos internacionales. Cuánto se le debía a la banca privada. En el momento que se salen de ese esquema de control de la deuda, del pago, del costo de la deuda financiera, empiezan a pedir dinero de manera irresponsable como lo han hecho los gobiernos que le siguieron".
 
Galván Ochoa remacha: "Fueron circunstancias que nos llevaron a lo que estamos viviendo al día de hoy con una deuda de 10 billones de pesos. Ayer [1 de diciembre] decía Andrés Manuel que se van a pagar 500-600 mil millones de pesos sólo de intereses. Es una barbaridad. Dinero que pudo haberse usado en carreteras, universidades… Bueno, ese dinero del pago de intereses hace falta para invertir en infraestructura".
 

Los objetivos del desarrollo estabilizador van en consonancia con los ideales lopezobradoristas: 1) Elevar el nivel económico de la población (principalmente campesinos y obreros); 2) Aumentar el ingreso nacional de recursos (rescate energético); 3) Avanzar en la industrialización del país dando preferencia a las industrias básicas y 4) Lograr un desarrollo regional más equilibrado (Refinería, Tren Maya, Tren Transísmico).

La idea no es que la gente pobre siga siendo pobre, la idea es apoyarla con estos programas sociales para que asciendan a un nivel inmediato: a la clase media, una clase media importante en el país, me explica el columnista titular de Dinero S.A. "Lo pedimos los que vivimos también en la época de Ortiz Mena, solamente que las devaluaciones arrasaron con esa clase media".

Explica Galván Ochoa que la devaluación de la moneda desde Echeverría hasta la fecha no ha sido del 100 por ciento, del mil por ciento, del 10 mil por ciento. "No. ¡Se ha devaluado 100 mil por ciento! Como se le hizo un efecto cosmético en el gobierno de Salinas, cuando Pedro Aspe era el Secretario de Hacienda y le quitaron dos ceros de la derecha al peso, entonces no se ve tan dramático, tan espectacular el efecto de la devaluación, pero acabó con la clase media, sobre todo, con la clase media baja. Hay que volver reconstruirla a través de los programas sociales".

Entonces: sí desarrollo estabilizador, sí economía social, sí Estado de bienestar, pero con inflación baja, con deuda controlada, con inversión pública y privada que genere crecimiento. ¿Logrará el tabasqueño consolidar en seis años ese nuevo modelo económico que permita hablar de un nuevo milagro mexicano? Enrique Galván asegura que sí y me dice los cómos: "Se me ocurre a bote pronto: el primero sería combatir la corrupción que está en las prioridades de Andrés Manuel; el segundo sería el incremento de la economía, el crecimiento, y el tercero sería un reparto más equitativo del crecimiento económico".

• • •

La suerte está echada

 
-¿Por qué el presidente decidió que usted prologará su libro?
 
Eso sí no se, habría que preguntárselo a él.Te juro que no se, porque hay gente que escribe mil veces mejor que yo, lo admito sin falsa modestia pero bueno, seguramente vio algo.
 
-¿Cómo le hizo la invitación?
 
Después de su elección como Presidente formó un comité para que colaboraremos en la conformación de una Constitución Moral, entonces en una de estas reuniones que hemos tenido me hizo la invitación y bueno pasaron tres meses o cuatro tal vez, y un día me habló por teléfono y me dijo: "te voy a mandar el texto; vi el texto y me pareció un buen libro y con muchísimo gusto lo escribí, es un honor".
 
-¿Es usted amigo del Presidente, hace cuánto lo conoce?
 
Yo no estoy en la lista de sus cuates ni nada por el estilo; hemos coincidido en algunas ideas, yo creo que lo conozco desde que fue candidato al gobierno del entonces Distrito Federal (CDMX), de entonces para acá.
 
-¿Cuál es la parte medular del libro que usted encontró?
 
Lo más importante búsquenlo en el inicio del libro, donde se refiere al tema de la corrupción porque es un verdadero ensayo sobre ese tema.
 
-De verdad, ¿no es su cuate, no es su amigo?
 
Cuate no, somos personas que coinciden en muchas ideas, en otras no.
 
-¿Creo que no encargaría el prologo de su libro a cualquier persona, es una deferencia interesante?
 
Claro que sí y se lo agradezco muchísimo.

 


Enrique Galván Ochoa, Ensena­da, Baja Cali­fornia. Escritor, periodista, columnista financiero de La Jornada, actualmente pertenece al Grupo Redactor de la Consti­tución Moral convocado por la Presidencia de la República. Fue Presidente del Consejo de Administración Demos SA de CV (La Jornada). Estudió Derecho por la UNAM (1963-1967).

 

 

 “Hay que vivir más sencillamente para que otros, sencillamente puedan vivir”.

ANTONIO FRANCO

 



Columnas anteriores

visitas