Purgatorio

“Yo sí creo en AMLO”


Juan Manuel Juárez

Lecturas: 771

Hace 16 años llegué al Edén. No tuve la suerte de nacer en esta tierra, pero me siento tan tabasqueño como el más, por cuanto me ha tocado vivir. Lo mejor, su gente que todos los días me sorprende con su temperamen­to tropical.

Debo decir que de algún modo, Andrés Manuel López Obrador es el causante indirecto de esta etapa de mi vida, pues fui invitado por Don Miguel Cantón Zetina, mi jefe y amigo, para encabezar la edición de un libro que llevó por título: TABASCO EN LA MIRA.

La visión periodística de nuestro Director le animó a dar vida a este proyecto editorial, que a la distancia avizoraba que en 2012 tendríamos presidente tabas­queño, ‘si o sí ‘ pues participarían dos tabasqueños : Andrés Manuel y Roberto Madrazo. Y la reflexión del jefe: ‘sería muy mala suerte que habiendo dos tabas­queños en la elección, no tuviésemos presidente ...”

El resultado usted lo conoce: La mezquindad de Roberto con una obsesión terrible por ser Presiden­te ( aunque ahora salga con que según sus números, AMLO iba adelante) y el fraude se consumó: Felipe Calderón llegó por la puerta trasera al Congreso y al poder.

En fin, esta tarea periodística me permitió conocer de cerca a los que habríamos de denominar ‘los Gigan­tes del Edén “.

Esto me permitió cercanía con los actores, pero al­go extraordinario tenía Andrés que me dediqué a se­guirle la huella. Convocamos a los lectores de Tabasco HOY a participar. A ser protagonistas de estas historias y que nos las contasen, que nos mandarán anécdotas, fotos. En fin, todo tipo de testimonios. Sin duda, el per­fil de López Obrador resultaba harto interesante.

Así conocí de su origen, sus gustos, su pensamien­to político, pero también los porqués de su rebeldía, su terquedad y perseverancia. Así llegué hasta “La chin­gada”, su rancho, en Palenque, Chiapas. Qué historias...

Hoy, a la distancia , puedo decirle que conocí de cer­ca al Peje de aquellos días ( hoy el Señor Presidente), y me quedo con algo que me llamó poderosamente mi atención: Su CONGRUENCIA. Es el mismo de siem­pre.

A casi un año de su encargo como Presidente, el po­der no lo ha cambiado. Sigue tan terco como siempre, tan firme en sus ideales. Es Andrés, un mandatario al que no le asustan ni los medios, ni las presiones de sus adversarios ( no enemigos ); ni las manifestaciones callejeras ni los plantones. La respuesta es que el fue oposición . Cree en la democracia y en la libertad de ex­presión como parte de su formación ideológica.

Sencillo y humilde rayando en la simpleza que a al­gunos ‘puristas’ parece ofender argumentando res­peto a la investidura presidencial como si no hubiesen otra muchas cosas peores. Se escandalizan por el “me canso ganzo’; ‘lo que diga mi dedito’ y el criticadísimo ‘fuchi guácala’...

Y cuando hablo de congruencia - perdón por referir­me en primera persona - , recuerdo al aspirante presi­dencial de muchos años, pero particularmente de hace 7 años, cuando en su estancia en Villahermosa el que escribe tenía la encomienda de pasar por él a las 6 de la mañana a su casa del fraccionamiento Galaxias, en la casa que fue su hogar con la extinta Rocio Beltrán.

Ahí conocí otra faceta del político ( viudo ) con sor­prendente sencillez y profundas raíces populares. El primero de 15 días que pasé por él a su domicilio, toqué la puerta y para mi sorpresa salió él mismo a abrir. An­daba en camiseta y se acicalaba el pelo. Se acaba de ba­ñar, pensé. Amable me pasó a su sala y me ofreció café. Lo acepté por cortesía y grande fue mi sorpresa cuando apareció con un pocillo tomado por con un trapo de co­cina. Sirvió mi tasa y terminó de arreglarse. La escena se repitió todos los días que me tocó pasar por él muy de mañana. Luego emprendimos el camino a la esta­ción de Tabasco HOY Radio, en ese entonces ubicada en Plutarco Elías Calles.

Su llegada era espectacular. Decenas de personas lo esperaban y para todos tenía respuesta. Al menos un gesto de esperanza. Escuchar y aprender del pueblo, es una fórmula que le ha funcionado.

En fin, el Primer Informe de Gobierno - hoy - es oportunidad para reflexionar. Entender cuán difícil debe ser mantenerse alejado de las perversas tentacio­nes del poder y lo que es más, combatir prácticas tan arraigadas como la corrupción la prepotencia, los lujos y la fantocheria.

Hoy, Andrés sigue siendo el mismo. El que cele­bra su cumpleaños comiendo tamales conocidos como ‘chanchamito” y “chipilín”. El que se levanta a las 5 todos los días para tener acuerdo con el gabinete de seguridad a las 6 y a las 7 presentarse en su ‘ conferen­cia mañanera’ en donde marca agenda todos los días y, siempre de pie, ‘aguanta vara’ de todos los calibres. ¿ Usted qué opina?

BURLADERO...

El jueves pasado, observamos una imagen pintores­ca que pinta de cuerpo entero a dos personajes de ayer que debieran oler a presidio y aún viven, mas que del recuerdo , del poder, del nepotismo, la corrupción y el descaro. En una mesa del fondo, muy cerca del sani­tario, estaban los Gustavos, tío y sobrino. ( Rosario Torres ) Ambos están señalados por ‘malos manejos’. ( léase corruptos ). La conversación entre parientes pa­recía celebración max que preocupación. La amena charla parecía versar sobre las maravillas de la políti­ca mexicana en donde te puedes robar lo que quieras y hasta simular una burda aspiración para gobernador...” y no pasa nada’. Es una “fórmula casi mágica’ que no falla o fallaba : “

robe ahora y olvídese después’ para evadir la acción de la justicia. El viejo Gus parecía decir : “Ya viste, no pasa nada..” , y el aprendiz de político se mostraba em­bonado ante los consejos del exsecretario de Gobierno de Arturo Núñez , el que hizo negocios hasta con los drones y se llevó documentos a su casa para acreditar su ‘ inocencia’ ( por si las moscas ) y el inútil exsecretario de Economía acusado de desaparecer un fondo millonario, sabe hoy que las ‘recetas’ del tío son infalibles pues no pasó del escándalo en medios con todo y que el relevo de Gustavito en Economía, Wilbert Mendez, se cansó de mostrar ‘ los pelos de la burra’... NOS LEEREMOS EN OTRO PURGATORIO, SI DIOS QUIERE.

 



Columnas anteriores

visitas