VECTOR X

Diputados, adulación y honra


Luis Antonio Vidal

Lecturas: 933

Uno de los párrafos mejor logrados por Cer­vantes en su obra cumbre nos lo regaló al referirse a los valores que impulsan a los ca­balleros: “Unos van por el ancho campo de la ambición soberbia, otros por el de la adula­ción servil y baja, otros por el de la hipocresía engañosa, y algunos por el de la verdadera re­ligión; pero yo, inclinado de mi estrella, voy por la angosta senda de la caballería andan­te, por cuyo ejercicio desprecio la hacienda, pero no la honra”.

En política, cada quien decide por cuál ca­mino andar, si por el de la adulación, la hipo­cresía, la ambición o la soberbia.

Ayer, en la Cámara de Diputados local, a varios diputados se les presentó la oportu­nidad de expresar, ante inmejorable concu­rrencia, el pulso ciudadano de cara al primer informe de gobierno. Muchos, casi todos, agacharon la cabeza.

Extrañó la legisladora ecologista, Odette Lastra cuya intervención retrató su inexpe­riencia, nerviosismo, su falta de oficio polí­tico como opositora. Simplemente se negó a pasar a la historia.

Esperado por todos era el posiciona­miento de Agustín Silva, portavoz del PRD, quien cuida su pellejo –por aquello de las malditas transas- y mejor cantinfleó en el discurso para quedar bien con dios y con el diablo.

Al igual que en la época del PRI y PRD, la fracción de Morena asumió su papel de aplaudir a su autoridad. Rara avis sería lo contrario.

Gerald Washigton Herrera, por el PRI, soltó unos cuantos jabs y le puso color al desabrido caldo. Se atrevió a reprochar compromisos inconclusos y calificar la con­ducción de la Cámara de Diputados como una tiranía.

“Se congelan iniciativas de opositores, no hay transparencia en el ejercicio de los re­cursos y se usa la intimidación política por falta de neuronas y exceso de hormonas”, cla­vó el puyón.

Que la historia juzgue a cada uno por su adulación servil, su hipocresía engañosa y su soberbia.

 



Columnas anteriores

visitas