CAMINANDO POR LA HEROICA

El Chato Elías


Ezequiel Luna Arias

Lecturas: 619

El Lic. Carlos Elías Ávalos, fue un personaje de contrastes, que vivió intensamente. De joven, fue afortunado e inquieto. Siempre leyó y escribió mucho. Olvidaba compromisos, pero tenía gran imaginación.

Su padre fue don Esteban Elías Hechem, de raíces libanesas. Su madre doña Aura Ávalos Osorio, aún vive. Sus hermanos: César, Esteban, Salomón y Gustavo, todos de apellidos Elías Ávalos. Nació el 9 de noviembre de 1958 y falleció el 11 de octubre de este año.

De familia acomodada, “El Chato”, como desde niño se le conoció, estudió en colegios particulares: La primaria, en Cárdenas; la secundaria en CDMX y en Villahermosa; la preparatoria en el D. F. y Xalapa, Veracruz. La licenciatura en Derecho en Xalapa Ver. y en la Universidad Regiomontana.

Una anécdota cuenta que tomó el liderazgo de la secundaria pegándole al líder. Un día planeó irse de pinta con compañeros en tren a Acapulco, para lo que empeñaron vajillas costosas, pero a última hora los demás se arrepintieron y El Chato se quedó plantado en la estación. Su tío Carlos lo esperaba preocupado esa noche porque no llegaba, y cuando entró lo tupió a regaños. De ahí que la esposa del tío sentenciara: No, Carlos, al que Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos.

Trabajó en la Notaría del Lic. Félix Jorge Zamberino, en Asuntos Jurídicos. Ejerció poco la abogacía, pero fue Procurador Agrario. Le apasionó la política. A inicios del milenio fue candidato a diputado local por el PAN obteniendo más de 10 mil votos, con una campaña innovadora. En el sexenio nuñista, fue titular del Registro Público de la Propiedad y el Comercio en Cárdenas. Al final del período, Carlos enfermó y su padecimiento empeoró. Le sobreviven 3 hijos y su esposa.

Es recordado por su plática alegre y ocurrente, por gestos de bondad con animales y con personas humildes. A los niños de la calle les organizaba posadas. Sus trabajos literarios: un libro de cuentos sobre San Antonio de los Naranjos; Agualluvia, y otro sobre el imperio Azteca. Estas obras están inéditas, sólo distribuyó ejemplares entre amigos. Sus frases favoritas fueron: “Yo vivo el día de hoy, como si fuera a morir mañana” y “Dios proveerá”. 

Descanse en paz.  

 



Columnas anteriores

visitas