CASCARA AMARGA

Superstición y tradición


Laureano Naranjo Cobian

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Algunas regiones de nuestro extenso país (1.961,000 km2 y 10,000 km de litorales) son aún enigmáticas, raras, extravagantes, en ple­no siglo XXI. Todavía queda mucha gente que cree en la brujería, los fantasmas, los apare­cidos, los duendes o chaneques, la llorona, los filtros de amor, los encantamientos, los amu­letos, los changuitos, la saliva atrás de la ore­ja y las patas de conejo. Y lo peor según datos confiables, cada vez hay mas creyentes en lo sobrenatural. Cada vez hay mas gente que esta regresando a todo aquello que se creía superado. Extraño fenómeno. Ni todos los avances espectaculares de la ciencia y su hija la tecnología, han podido desplazar las creen­cias ancestrales. El nahual (especie de brujo o ser sobrenatural que tiene la capacidad de tomar forma animal) aún nos persigue y no se quiere ir. Los brujos de Catemaco siguen tan campantes y mas boyantes que nunca. El mítico Conde Drácula se pasea por las calles del mundo tranquilamente. Es la superstición que parece una muralla infranqueable. El nu­mero trece sigue vigente. Es de mala suerte, dicen. Obregón (Álvaro Obregón Salido. Siquisiva, Sonora. 1880-1928) le tenía miedo y mas al martes 13. ¿Qué será? ¿Quién tiene la razón? ¿Acaso estas y otras supersticiones se­rán necesarias para vivir?. Otra cosa muy dis­tinta son las tradiciones (la traditio. Lo que se trasmite oralmente) donde se realizan ritos antiguos y misteriosos como el vudú en la Re­pública de Haití. Aquí mismo en Tabasco, hay familias que le bailan a la deidad cubana conocida como Changoó (fiesta 4 de diciem­bre) de origen yoruba. Esta deidad es muy respetada en la amada República de Cuba y representa al Dios del trueno, del fuego, el ra­yo, la guerra y la danza, es adorada y temida a la vez. Otras tradiciones de las que hablare­mos más extensamente en posteriores oca­siones son, por ejemplo, la fiesta popular que se realiza cada año en Tenosique conocida los cojóes, hombres, según se cree, creados de la pulpa del maíz y que se hacen acompañar de las pochoveras, mujeres danzantes respon­sables de mantener el fuego encendido vigi­lando el altar. Los cojóes, al final recogen sus pasos. Hay otras tradiciones mas impactan­tes como la que se realiza en la ciudad de Cal­das en Colombia. Es el famoso carnaval del diablo en la comunidad de Rio Sucio. El dia­blo camina por las calles a plena luz del día con todo y cola y una capa de color rojo. To­do el día se le rinde culto y se le respeta. Las comparsas se hacen acompañar de un perso­naje llamado matachín que toman el papel de servidores del diablo del carnaval y así garan­tizar la continuidad de esta tradición espeluz­nante. . . Continuara. . .

 



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