Entre Números

Hagamos equipo por México


Mtra. Soraya Pérez

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A un mes de que se cumpla el primer año de mandato de esta nueva Administración, los resultados en materia económica que tanto nos fueron prometidos no llegan, más bien ha habido una incapacidad generalizada para tomar buenas decisiones que aporten al bienestar.

El Gobierno Federal se ha empeñado a apostarle a ciertos proyectos de dudosa viabilidad, como la Refinería de Dos Bocas, sin embargo, éstos no han podido dinami­zar la economía, y peor aún, han fomenta­do la misma corrupción que mi paisano el Presidente, ha prometido erradicar.

Recientemente, el INEGI presentó los resultados de la Estimación Oportuna del PIB correspondiente al tercer trimestre de 2019. Estos muestran que la economía registró un crecimiento mediocre de 0.1% con respecto al trimestre anterior y un de­crecimiento de 0.4% en comparación al mismo trimestre del año pasado, ¡algo su­mamente preocupante!

Como tabasqueña, me es alarmante que una vez más, el antes llamado Edén de México, se posicionó como la entidad federativa con mayor decrecimiento eco­nómico. Según los datos oficiales, Tabas­co registró una caída trimestral de 2.6% y una anual del 10.3%; cifra que confirma dieciséis trimestres consecutivos de de­crecimiento económico para mi querido estado. Hoy, los tabasqueños esperamos más del Gobierno Federal, no sólo porque es encabezado por un paisano, sino por­que éste prometió regresarle a Tabasco lo mucho que la entidad le ha contribuido a México a través de los años.

Esta Administración está convencida que la Refinería de Dos Bocas le devolverá el dinamismo económico a los tabasque­ños, sin embargo, a la fecha, no tenemos in­formación del grado de avance de la obra, de los empleos que ha generado especial­mente para los tabasqueños, de las posi­bles afectaciones por las inclemencias del clima o del cumplimiento a las condicio­nantes impuestas por la ASEA.

Hoy, más que nunca, necesitamos darle seguimiento a la construcción de esta obra con transparencia, ya que, de lo contrario, ésta se puede volver un nido de actos de co­rrupción.

Como Diputada Federal mi priori­dad siempre será velar por el bienestar de México y de mis paisanos, pero para que esto suceda, el gobierno primero debe re­conocer las malas decisiones tomadas, ser más transparente y corregir el rumbo.

 



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