Entre Números

Hacienda Pública: solución comprobada


Mtra. Soraya Pérez

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La precaria situación económica en la que nuestro país se encuentra ha obligado a que especialistas en la materia reconozcan la imperante necesidad que tiene México de contar con un organismo que verdadera­mente vele por la estabilidad de la hacienda pública para coadyuvar a generar condicio­nes favorables que impulsen el crecimien­to económico y la creación de más empleos.

E n aras de alcanzar este objetivo, traba­jé una iniciativa cuya meta es crear el Ins­tituto de Estudios de la Hacienda Pública. Dicho trabajo, viene de la mano de investi­gaciones, opiniones y recomendaciones de organizaciones de la sociedad civil, como México Evalúa, la Federación Nacional de Economistas y la COPARMEX; recoge im­presiones de distintas fracciones parlamen­tarias, y especialmente destaco el apoyo permanente del Diputado Mario Delgado, con quien suscribo dicho proyecto.

Dado que este Instituto será conferido con la responsabilidad de velar por la esta­bilidad de las finanzas públicas nacionales, es que debemos conocer de manera puntual cuáles serán sus principales características.

En primer lugar, este será un órgano ads­crito a la Cámara de Diputados. Asimismo, será una institución dotada de autonomía técnica y operativa con el fin de que esta pueda tomar decisiones de forma objetiva e independiente. Finalmente, estará com­puesto por aquellos que poseen los suficien­tes conocimientos técnicos y especializados para darle seguimiento a los asuntos fisca­les desde una perspectiva de la economía.

Este Instituto tendrá que ser dotado de los instrumentos necesarios para con­vertirse en un organismo de investigación prestigiado y con la capacidad de incidir en el debate público. Dicha función, se llevará a través de las atribuciones que se le serán conferidas, dentro de las cuales destacan: la evaluación del Paquete Económico, el análi­sis presupuestario de las distintas propues­tas legislativas y el monitoreo de la regla fiscal vigente al momento.

En un tiempo donde la fama del servicio público está muy desgastada, es tiempo de que nosotros, los diputados federales, nos volvamos el principal motor que contribuya al crecimiento y a la estabilidad que tanto necesita México. La experiencia interna­cional nos ha enseñado que esta propuesta ha demostrado ser una solución comproba­da, por lo que no podemos dejar que se nos vaya de las manos.

 



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