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Pemex, asfalto y zanahoria


Luis Antonio Vidal

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Cuando hace un par de años le pregunté a un funcionario de la Secretaría de Obras Pú­blicas qué ocurría con el asfalto donado por Pemex, me respondió: “¡Están locos! Quieren que traigamos de Nuevo León el material. Sa­le más caro el caldo que las albóndigas”.

Según explicó, esas donaciones se perdían la mayoría de las ocasiones por la falta de un mecanismo efectivo para facilitar a los go­biernos estatales la recepción del asfalto.

Alguien perdía y no era la empresa.

En 2013, por citar un caso, Pemex autori­zó al gobierno de Tabasco una donación por diez mil 900 toneladas de asfalto AC-20, ocho millones 562 mil 800 litros de gasolina Mag­na y seis millones 739 mil 200 litros de diesel “para la realización de obras de bacheo, reencarpetado, rehabilitación y/o construcción de caminos y vialidades de la red carrete­ra estatal y municipal, así como la operación vehicular y maquinaria de las dependencias estatales, de los sectores productivo y social, asistencial y municipios”.

El combustible se repartió a manos llenas, a como se ha dicho, en la dependencia respec­tiva que terminó siendo regenteada por Ri­cardo Fitz, un tipo de poca monta favorecido por Arturo Núñez sin tener una pizca de mé­ritos.

Pero del asfalto se sabe que siempre hu­bo diferencias para su transportación, por lo costoso del asunto, tal como lo reveló el hoy ex funcionario.

Aún cuando se dice que Pemex ya se porta­rá bien con Tabasco, la condición actual no es diferente a la de gobiernos anteriores.

Ayer mismo se anunció que la entidad pa­gará para traer el asfalto desde Cadereyta, Nuevo León. Mismo candado ayer y hoy.

Octavio Romero endurece el codo. No ce­de a como no han cedido sus antecesores.

Conejo que quiera zanahoria que salga a buscarla.

La Morralla

Tabasco vomita sangre. Ejecutados, secues­trados y muertos de todo calibre, aquí y allá.

* “Me robaron la elección pero Dios los castigó”, soltó un ardido Miguel Barbosa, go­bernador de Puebla. Lengua de trapo de un desalmado * Hasta el domingo.

 



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