ANALISTA

Cierre de año


Óscar Gómez Cruz

Lecturas: 568

Comenzó ya el último trimestre del año, que trae consigo diferentes temas sobre los cuales estar pendientes.

En la agenda nacional, podemos seguir la evolución y concreción de los macro proyec­tos anunciados hasta ahora por el presiden­te Andrés Manuel López Obrador, de los cuales el más relevante es sin duda el nuevo aeropuerto para la Ciudad de México, por su impacto económico, social, político y, hoy por hoy, de imagen internacional, ante las preca­rias y penosas condiciones en las que se en­cuentra el Aeropuerto Internacional Benito Juárez.

Un aeropuerto es cosa seria. Es evidente­mente necesario para la movilidad de millo­nes de personas, pero también de mercancías, y aunque tal vez muchos no lo consideren así, es un símbolo de lo que un país representa o busca representar.

Países como Singapur, China, o incluso la región de Hong Kong, construyeron aeropuertos impresionantes en todos los aspec­tos: arquitectónico, funcional, comercial, tecnológico y por supuesto de seguridad.

Un aeropuerto es un grito al mundo: ¡hey, mírame, soy una potencia o estoy en el cami­no a serlo!

Hoy estamos muy lejos de poder decir eso, con el cadáver que representa el aeropuerto Benito Juárez y sus penosas dos terminales, pero también estamos lejos de siquiera iniciar el proyecto de Santa Lucía, que se encuentra entrampado en amparos, factibilidades técni­cas y ambientales. Mientras tanto, despegar del actual aeropuerto de la Ciudad de Méxi­co resulta un calvario para sus usuarios, lo que termina impactando negativamente en tiempo, costos y eficiencia, para los pasaje­ros y para la economía del país. El Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, plantas tratadoras de agua, gasoductos necesarios para produ­cir electricidad a más bajo costo y con menos contaminación, son proyectos que genera­rían derrama económica. Este cierre de año, los mexicanos estaremos expectantes sobre el avance de estos macro proyectos, porque la economía no está creciendo y el escenario internacional es muy inestable desde diver­sos frentes. Está pendiente la ratificación del T-MEC en Estados Unidos y Canadá; hay una posible guerra comercial entre China y Esta­dos Unidos; que se suma a una crisis europea, causada por la catástrofe originada por el Rei­no Unido, que siguen sin concretar su salida de la Unión Europea, generando inestabili­dad a nivel mundial en materia financiera, así como en temas de comercio internacional y asuntos migratorios.

 



Columnas anteriores

visitas