Entre Números

La Refinería, éxito o fracaso


Mtra. Soraya Pérez

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UNA DE LAS PRINCIPALES PREOCUPACIONES ES LA CUESTIÓN AMBIENTAL.

El éxito o fracaso del proyecto de la Refinería de Dos Bocas depende de la capacidad de este gobierno de detonar crecimiento económico a partir de un modelo de negocios poco rentable sin afectar las ya lastimadas finanzas de PEMEX, y al mismo tiempo, asegurar la preservación del medio ambiente en Tabasco.

Como lo he mencionado, una de las principales preocupaciones que se tiene sobre este proyecto es la cuestión ambiental. Recientemente, funcionarios celebraron que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) haya autorizado la manifestación de impacto ambiental; sin embargo, no hay mucho que celebrar, dicha autorización incluye una serie de condicionantes que de no ser atendidas al pie de la letra, volverán este megaproyecto en el fracaso del sexenio.

En primer lugar, dado que la Refinería se construirá en una zona donde existen humedales, la ASEA prohibió interrumpir o desviar cualquier cauce o flujo de escurrimientos y que se respetaran los manglares remanentes de la zona, es decir, aún quedan manglares que hay que proteger obligatoriamente. Recordemos que, al inicio de este año, de manera ilegal, el Gobierno Federal orquestó una tala de más de 56 hectáreas de manglares en Paraíso, Tabasco.

Adicionalmente, se exige implementar un programa de monitoreo y aviso temprano sobre las variables de vulnerabilidad al cambio climático, como lo son inundaciones, huracanes e incremento del nivel del mar; así como monitoreo de la calidad del agua superficial y subterránea. Esperemos que sí cumplan con este tipo de informes, ya que la Transparencia ha sido el talón de Aquiles en esta Administración.

Por el otro lado, blindar el financiamiento es esencial para su conclusión, más aún cuando el presupuesto de 8 mil millones de dólares, a ojos de los analistas será insuficiente. Recordemos que el Plan de Negocios de PEMEX destina 80 por ciento de los recursos que planea recibir por parte del Gobierno Federal para su construcción y desarrollo, no obstante, expertos en la materia aseguran que la refinación es poco rentable y que estos recursos podrían ser mejor utilizados en exploración y producción y una transición efectiva a energías limpias y renovables.

Irrefutablemente, el proyecto de la Refinería de Dos Bocas será recordado como uno de los más emblemáticos de nuestro país, sin embargo, las decisiones que se tomen entorno a esta obra determinarán si pasa a la historia como un éxito o como un fracaso. 



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