INVITADO

La rentable industria del amparo


Mouris Salloum George

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¿EL CONSEJO DE LA JUDICATURA NO TIENE ARRESTOS NI VOLUNTAD PARA LIMPIAR SU PROPIA CASA?

En su fracción IV, el artículo 31 de la Constitución señala, entre las obligaciones de los mexicanos… contribuir para los gastos públicos, así de la Federación como de los estados.

La cabeza de esta entrega alude a otro título: La industria del amparo fiscal, un estudio (2009) debido al doctor Carlos Elizondo Elizondo-Mayer, profesor investigador del área de Estudios Políticos del Centro para la Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Denuncia el autor la interpretación garantista del artículo constitucional citado líneas antes, que permite disputar en el Poder Judicial de la Federación -mediante el recurso de amparo-, la constitucionalidad de las leyes tributarias, vía por la que se erosiona la capacidad de recaudación de impuestos, y se pone entredicho la legitimidad del cobro.

LINCHAMIENTOS PÚBLICOS EN DIRECTO En ese recorrido, tales abogados han tomado como sistema litigar en los medios de comunicación, cuyos conductores les dan acogida no siempre de buena fe, según se trate de la autoridad ejecutiva o de las responsables de la procuración o la administración de la justicia.

En la contraparte, esos medios se constituyen en plazas de linchamiento público, según filias o fobias, de imputados a los que no se les otorga el principio de presunción de inocencia ni el derecho de réplica.

¿PARA QUÉ SIRVE EL CONSEJO DE LA JUDICATURA FEDERAL? En la feria del oportunismo político-electoral, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal Ávila, introdujo una iniciativa por la cual se aumentaría el número de ministros de la Corte, de 11 a 16, y una tercera sala anticorrupción.

No hacemos juicios de valor sobre el senador ponente. Pero, ¿el Consejo de la Judicatura Federal no tiene arrestos ni voluntad bastantes para limpiar su propia casa? Acaso debiera empezar por poner en el banquillo de los acusados a los usufructuarios de la industria del amparo. Un largo camino se recorre después del primer paso. Vale.



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