CASCARA AMARGA

Primer periodista de México


Laureano Naranjo Cobian

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El primer periodista fue Don Juan Ignacio María de Castorena Ursúa y Goyeneche, nacido el 31 de julio de 1668, hace 351 años en la ahora Zacatecas. ¿Lo sabrán los zacatecanos? Este gran hombre –descrito magistralmente por el ilustre Moisés Ochoa Campos- provenía de una familia de abolengo, con Escudo de armas, de limpios blasones.

Su papá era originario del Valle de Bastán en el reino de Navarra, y su madre era de ahí mismo, de Zacatecas. En su juventud, juan Ignacio se educó con los Jesuitas en el Real Colegio de San Idelfonso, donde "mereció como premio de sus maravillosos adelantos, el honor de que su retrato al pincel fuese erigido en la galería de los más aventajados hijos del establecimiento".

Fue seminarista y se graduó en filosofía, teología y sagrados cánones. Amigo personal de la inmortal y brillantísima Sor Juana Inés de la Cruz, orgullo legítimo y honra y prez de la Patria. Castorena le dedicó a su gran amiga, estrella resplandeciente del poco estudiado siglo XVII, la siguiente decima: "favores que son tan llenos // no sabré servir jamás // pues debo estimarlos más // cuando los merezco menos. // de pagarse están ajenos // al mismo agradecimiento; pero ellos mismos, intento // que sirvan de recompensa // pues debéis a mi defensa // lucir vuestro entendimiento."

Esto, defendiendo a su amiga de injustos ataques.

Este distinguido pensador de la época del Virreinato y digno hijo de la Iglesia Católica,sufrió y lloró mucho cuando murió prematuramente su admirada amiga. Sor Juana ¡-Que mujer tan divina y extraordinaria. ¡Culta, noble, sencilla y muy trabajadora-! Que murió a los 47 años en 1695.

Más adelante, Castorena realizó en España sus estudios de Doctor en Teología y promovió la obra de la gran escritora y poetisa nacida en San Miguel Nepantla, Estado de México, en 1648.

Decidido partidario de la educación, este primer periodista, ya de regreso en México, fundó el colegio para niñas de Los mil ángeles, siendo también catedrático de Sagrada escritura y rector de la Real y Pontificia Universidad de México.

Pero su afán por el periodismo lo impulsaba y fue así que se concentró en publicar la <> en el año de 1722, a los 54 años de su fructífera vida.

Brillante eclesiástico. Obispo de la muy importante diócesis de Yucatán. Piadoso, noble, caritativo, carismático. "Primicerio de la Archicofradía de la Santísima Trinidad; Abad de la Venerable congregación de Clérigos seculares de San Pedro; Vicario general de los conventos de religiosos; Provisor y Vicario general de indios; Comisario de la Santa Cruzada; Capellán y Predicador del Rey; Chantre de la Catedral de México."

En Verdad, este gran hombre, fue un excelentísimo hijo de México al cual se le debe un gran homenaje nacional. Infatigable promotor de todo lo bueno. Don Juan Ignacio María de Castorena Ursúa y Goyeneche, merece nuestra memoria y reconocimiento. Murió el 13 de julio de 1733, a los 65 años de su preciosa existencia. ¡Jamás lo olvidaremos!



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