¡AH, CARAY!

Buscan revivir a un ‘finao’


Ezequiel Luna Arias

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Se avecina la contienda por la Presidencia de la Unión de Ejidos del Plan Chontalpa; luce bueno el agarrón entre Neftalí Jiménez Olán, respaldado por los morenistas y Armando de la Cruz, el famoso porro, de extracción triculeca, o sea del partido del PRI.

Es para el próximo 4 de agosto. Quizá hace unos 30 años la disputa se estuviera dando con más fervor y emoción, pero ahora con una organización caída en desgracia por el abandono, la privatización de parcelas, la inseguridad y la crisis del campo, no llama tanto la atención, además sólo votan los ejidatarios viejos y nuevos.

Era tanto lo que representaba un líder del Plan Chontalpa que casi en automático obtenía una curul en el Congreso local o federal. Juan Córdova ya finado, Natanael Montejo y Neftalí Jiménez fueron diputados locales, y don Julián Montejo, que era líder campesino del Plan Chontalpa, fue presidente del municipio de Cárdenas y diputado federal.

De los 4 mil 687 ejidatarios originales no se sabe cuántos realmente quedan, pero en la contienda por el liderazgo de la Unión las votaciones no rebasan los 3 mil sufragios. La motivación extra que pudiera tener la elección sería la idea que el Gobierno Federal de Andrés Manuel López Obrador le está apostando a reverdecer el campo, y en particular revivir el proyecto inicial del Plan de ser "el granero del país". Eso es quizá lo que esté pasando por la cabeza de los que ahora buscan agenciarse el control de los ejidatarios; que venga la derrama económica para financiar de nuevo el Plan Chontalpa, y a ellos le salpique algo…

Una anécdota jocosa es la contada por Lalo Pérez sobre el final de una elección en el Plan Chontalpa. Según los reportes Juan Palito estaba ganando la contienda, pero los ánimos de los contrarios estaban caldeados. Armando Porro le sugiere a Juan traer a un grupo de choque buenísimo para calmar la situación. Tráelos, le ordenó Juan. Se presentan: unos estaban marcados de la cara, unos sin brazos, varios no tenían orejas; otros estaban tuertos. A lo que Juan remató: Armando, vé a buscar pero a los que baldaron a estos.



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