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¿Indestructible emporio sindical petrolero?


Luis Antonio Vidal

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Carlos Romero Deschamps, dirigente nacional del sindicato petrolero, es el prototipo del líder cuya fortuna creó amparado en el poder obrero y sus inconfesables alianzas con los gobernantes.

Presidentes priístas y panistas sucumbieron ante los ofrecimientos millonarios del sindicalista, acaso uno de los más poderosos de las últimas décadas en nuestro país.

Andrés Manuel López Obrador, en cambio, conserva su distancia del charrismo petrolero e incluso su gobierno emprendió una persecución para encarcelarlo; sin embargo, hábil e influyente, ha logrado de un juez federal la suspensión de la orden de aprehensión girada en su contra por la Fiscalía General de la República.

El paisano anda tras un pez gordo cuya captura le represente aplausos y vítores del pueblo bueno y sabio, pero ávido de buenas noticias. Deschamps, por su lado, se resiste a picar la carnada.

En Tabasco, todos los líderes petroleros se han cuadrado a las órdenes del millonario mandamás, de quien han recibido plata y poder a manos llenas.

Pilar Córdova y José Zamudio, por citar sólo un par de ejemplos, conservan sus privilegios como regentes de la sección 44 del STPRM.

Han aplastado la democracia sindical y vapuleado a sus adversarios políticos, como sucedió con Jesús Alí, quien ingenuamente caminó el distrito 6 federal el año 2015 para convertirse en candidato del PRI a diputado por esa demarcación.

Sudó y gastó suela de los zapatos hasta que un buen día de la capital del país llegó la orden al dirigente estatal del tricolor, Erubiel Alonso: Pilar será el candidato, le pese a quien le pese, es una petición de Romero Deschamps.

Alí, quien por aquel tiempo aún presumía ser amigo de Enrique Peña, hermano de Benito Neme y cuaderno de otros priístas machuchones, terminó enrollando la cola y renunciando a su militancia en el PRI.

¿Si cae Deschamps caerán los demás líderes charros estatales? Quizá el largo brazo de la justicia en la 4T no alcance para todos, y Morena decida convertirlos en soldados electorales a cambio de impunidad.



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