POLÍTICA DE HOY

Deschamps, inocencia prohibida


Samuel Cantón Zetina

Lecturas: 2246

En nuestro país, donde desgracia es ser pobre y no rico por ladrón, el huachicol fue el acabóse.

Robo de combustible desde adentro de PEMEX, con estaciones de servicio vendiendo por años millones de litros ilegalmente sustraídos.

Con el PRIAN, todo fue ganar-ganar. Los políticos, empezando por los presidentes de la República y los directores de la empresa, hallaron un botín más grande y fácil que el narcotráfico, con utilidades anuales de $60 mil millones.

El reporte a marzo es que se redujo de 56,000 a 6,000 diarios los barriles hurtados por tierra, cielo y mar.

La medida del quebranto se mira en la importación del 95% de las gasolinas.

El propio (asombroso) desarrollo de los últimos tiempos de Puebla se pudo financiar con "ganancias" del huachicol.

En esa historia de brutal y total impunidad, era ofensivo presentar al líder del STPRM, Carlos Romero Deschamps -controlaba con su gente el centro de operaciones desde donde se hacía la "ordeña" de los ductos-, como ajeno al atraco.

Por sexenios, el tipo ha insultado a los mexicanos regodeándose en público de la fortuna de sultán que ha amasado en PEMEX, apartado en el que sobresale la profusa exposición mediática de los costosísimos autos Ferrari del hijo.

Ahora, casi 8 meses después del arranque de AMLO, circula la versión -alimentada por una publicación del diario Reforma- de que Hacienda presentó denuncias contra Deschamps y su familia por enriquecimiento ilícito y "lavado" de dinero.

No hay cifras, pero en todos los depósitos, cheques y transferencias del dirigente con su esposa, hijos, nuera y una sobrina, no se justificó el origen y destino de los recursos.

Hará dos semanas, Deschamps comía en un restaurante con su abogado Juan Collado cuando éste fue detenido por delincuencia organizada y -también- "lavado" de dinero.

Luego del sucesor de "La Quina", debe caer otra vez -ésta vez, para siempre- Elba Esther Gordillo.

Por el bien de la República…



Columnas anteriores

visitas