INVITADO

Trump blasona que cortó oreja y rabo


Mouris Salloum George

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LOS CASTIGOS ARANCELARIOS ESTÁN LATENTES.
 
México desplegó 21 mil soldados a lo largo de la línea fronteriza. ¡No esperábamos tantos!, exclamó orondo en reunión de gabinete Donald trump, al hacer un balance de las respuestas de México a la amenaza de usar sus poderes especiales para decretar aranceles a todas las importaciones desde México.
 
No se observa, sin embargo, reciprocidad del inquilino de la casa blanca al buen comportamiento del gobierno mexicano. Los castigos arancelarios están latentes y las rabiosas razias de inmigrantes en importantes plazas estadunidenses están activas, si bien selectivamente. A manera de, ya sabes lo que te espera.
 
De la defensa de nuestros compatriotas y del resto de centroamericanos expuestos a las jaurías de la migra se encargan en territorio estadunidense sus propias organizaciones de autodefensa. La Secretaría de Relaciones Exteriores sólo abre sitios en la Internet con ofertas de servicios consulares donde nuestros transterrados temen caer en una celada del Departamento de Migración en las oficinas mexicanas.
 
Si no es para exacerbar la situación de nuestros compatriotas en los Estados Unidos, las cosas no han cambiado sustancialmente. Un despliegue de 21 mil soldados, asegura Trump. Nomás para dorar la píldora, la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, cuya presidencia está en manos de Óscar Eduardo Ramírez Aguilar, de Morena, jura que la Cámara Alta no aceptará la declaración de tercer país seguro a saber de la exigencia de Washington.
 
Lo de la crisis migratoria es un punto en horas en que está por vencerse el plazo perentorio dictado por el Presidente republicano. Lo que se mantiene colgado de alfileres es el nuevo T-MEC, ya aprobado por el Congreso mexicano.
 
A días de iniciarse el receso en El Capitolio, las cámaras legislativas estadunidenses mantienen en suspenso la agenda sobre ese peliagudo tema.
 
Por supuesto, nuestros patriotas legisladores preparan oootro viaje a los Estados Unidos para “apremiar” a sus homólogos a que ya no le den rodeos a la cuestión.
 
Ven la tempestad y no se arrodillan.
 


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