VECTOR X

Mariquita sin calzones


Luis Antonio Vidal

Lecturas: 2110

Devolver a Tabasco la normalidad política no es cosa de juegos ni asunto a resolverse en un abrir y cerrar de ojos. Arturo Núñez, quien aspiró desde su juventud a la gubernatura, desaseó la administración pública, heredó deudas y desbarató las finanzas de los sectores públicos. De puntilla hizo añicos a su partido, el PRD. A seis meses de distancia del fin de ese sexenio, el trago amargo aún no se digiere. Los hospitales siguen en crisis, las escuelas sin maestros ni espacios dignos, carreteras inservibles, y varias obras continúan inconclusas, como el mercado José María Pino Suárez.

Quizá la forma distintiva de actuar de Núñez tenga uno de sus mayores ejemplos en una de sus últimas decisiones, cuando en el ocaso de su gobierno autorizó en lo oscurito el incremento a la tarifa del transporte público, alevosa jugada echada abajo por autoridades del actual sexenio.

Nunca aprendió el ex gobernador el arte de conducir un estado. Timorato, pedía consejo a medio mundo y endurecía la mano cuando sabía que el enemigo era inofensivo. Entregó todas las áreas de la administración a su esposa Marta Lilia, y colapsaron los sectores ante tanta ineptitud y la complacencia del guiñapo. En Obras Públicas despachó un pariente de doña Marta; en Finanzas, el primo, hoy finado –dicen- o flamante filántropo en España de acuerdo al periodista Juan Manuel Juárez; y en Salud y Educación, dos empleados de la señora. Hoy, hasta Granier amenaza con demandar a su compadre por daño moral. No hay pudor, en verdad. Y pensar que en 1999 Núñez era un poderoso diputado federal que llamó a legisladores panistas "mariquitas sin calzones". Vueltas da la vida.

LA MORRALLA

Ayer, Ramiro López Obrador y Javier May estuvieron juntos casi todo el día en gira por la región de los ríos. May toca la puerta de la sucesión *** En el Colegio de Bachilleres, Ramón Díaz Uribe pretende revivir viejas glorias. Allá aquellos incautos que caigan en el cuento de su sindicato patito *** Hasta mañana.



Columnas anteriores

visitas