TELÉFONO ROJO

De la mesa de dominó a la Secretaría de Hacienda


José Ureña

Lecturas: 424

Es una historia de decenios.

De los tiempos de ambiciones y sueños lejanos. Juntos se cubrían las espaldas y juntos trabajaban y se fijaban comisiones de trabajo de acuerdo a metas inmediatas.

El objetivo final era la Presidencia de la República.

Hablaban de ella en torno a una mesa de dominó.

Eran cinco constantes y algunos invitados.

Andrés Manuel López Obrador como cabeza de todos, el sonorense Alejandro Esquer, Pedro Centeno, Ernesto Prieto y Arturo Herrera.

Entonces jugaban y hoy todos tienen cargo.

El más afortunado es sin duda Arturo Herrera, sucedáneo de Carlos Urzúa y quien llega a apagar las peores críticas internas contra la política económica de su amigo y jefe López Obrador.

Con una ventaja y una desventaja.

La ventaja es tener línea directa –Herrera por encima Urzúa- con quien toma prácticamente todas las decisiones gubernativas y tutearlo y llegar a su oficina sin tocar la antesala ni nada.

Inclusive volverse a juntar a jugar dominó, práctica no olvidada aunque sí ralentizada.

Y la desventaja es no poder contradecir a quien no acepta contradicciones.

En fin, allá López Obrador y Herrera.
 

CAMBIO DE ESCUDO

Va un adelanto de mediano plazo:

Ya comenzó a trabajarse un proyecto para modificar el escudo nacional y presentar un águila juarista.

El primer ensayo es la Guardia Nacional (GN), cuya imagen genera resistencias de muchos funcionarios y de miembros de la Policía Federal (PF), pero sobre todo de militares y marinos.

Este escudo, usado también por Andrés Manuel López Obrador en su Presidencia Legítima de 2006, fue adoptado durante la Guerra de Reforma de Benito Juárez.

Tendrá algunos cambios, pero será fácil de identificar cuando se escoja –como hay la intención- la nueva imagen en lugar del águila de perfil por una de frente con las alas abiertas y con la serpiente en el pico.

Y una vez tomada la determinación, deberá discutirse en el Congreso de la Unión el cambio y por supuesto modificar la Constitución General de la República y leyes secundarias.

Aquí sólo se da el avance: ya camina tal pretensión.



Columnas anteriores

visitas