Purgatorio

Los negocios del poder...


Juan Manuel Juárez

Lecturas: 1766

Amet está vivo...
 
II Parte
 
Al Capone como Arturo Núñez (perdón por el paralelismo, pues hasta entre mafiosos hay niveles), siempre hacía sus negocios con nombres ‘tapadera’ y no había registros que los relacionaran con sus ganancias. 
 
En ambos casos existió un ‘brazo operador’, un contador entrenado para ‘guardar secretos y llevárselos hasta la tumba... Por esto y más, existe la hipótesis, ‘hecha realidad’, de que Leslie Shumway y Amet Ramos- contadores de al capone y de Núñez, respectivamente- sabían demasiado... 
 
La diferencia entre estas historias de corrupción y escándalo, es que mientras el primero hundió a su jefe al revelar la ‘contabilidad’ en libros de sus millonarias ganancias, el segundo, tuvo que ‘desaparecer’ y ‘hacerse el muerto’ para que su jefe no corriera la misma suerte.
 
Esto es, que a sus 71 años Arturo Núñez acabaría en un reclusorio de la CDMX, hospitalizado al igual que lo estuvo Granier, o en el mejor de los casos en ambos casos, Leslie como Amet representaban el eslabón perdido para completar la cadena. Esto es, la única y mejor opción para encarcelar a sus patrones’.
 
Leslie murió de anciano, mientras que al capone fue recluido en la famosa prisión de Alcatraz, pasó sus últimos años de reclusión en el hospital de la prisión y finalmente fue liberado el 16 de noviembre de 1939.
 
LA DIFERENCIA
Mientras capone fue perseguido por el agente de la "Agencia de Prohibición" Eliot Ness y sus agentes incorruptibles ("Los Intocables") y por el agente del IRS, Frank J. wilson, que fue capaz de encontrar recibos que relacionaban Acapone con ingresos por juego ilegal, testaferrato y evasión de impuestos por esos ingresos, Arturo Núñez sigue libre y posiblemente en un paraíso fiscal ‘gozando de cabal impunidad’. 
 
El estadounidense fue objeto de proceso y acusación que ocurrieron en 1931.
 
En el caso de Núñez hay que decir que el escándalo quedó reducido a lo mediático. Denuncias y más denuncias, hacían pensar que el exgobernador tabasqueño estaba cerca de la cárcel y que el hilo conductor para conocer la ruta del dinero era su hombre de mayor confianza, el señor de los dineros, su sobrino político (emparentado con doña Martha esposa de Núñez y el poder tras el trono) Amet Ramos Traconis, pero luego no ocurrió lo impensable: “Se murió” o lo ‘murieron’... ¿Cómo que un infarto? ..... ¿Por qué la justicia mexicana se dio por bien servida y no se ordenó una investigación a fondo? ...¿Alguien vio el cuerpo?
 
Así que cuando algunos suponían que el chiapaneco sería, al menos, el “chivo expiratorio’, (antes que ‘cantar’ terminaría echándose la culpa), oh sorpresa: alguien ‘de muy arriba’ (¿desde el cielo?) decidió quitarlo de en medio para borrar todo vestigio y tentación.
Pues lo caído...caído’.
 
¿VIVO O MUERTO..?
Así que la teoría de que Bernardo Amís, es la nueva identidad de Amet Ramos Troconis y está avecindado en la sureña ciudad de Málaga, España, está por comprobarse.
 
Como dijimos en la pasada entrega, Bernardo Amís o Amet Ramos, en sus nuevas cartas credenciales se presenta como un experto curador de arte y filántropo. Eso sí, mantiene su afecto por el Teso, La Monja, un tempranillo de alrededor de 21 mil pesos. 
 
Se dice que ex Secretario de Finanzas del "nuñato" se mueve con sigilo en aquella ciudad portuaria. Cambió su apariencia física. Luce abundante barba y porta lentes que le dan aire de intelectual. Está delgado y se ha convertido al judaísmo.
 
En fin, como en México no existe ni vocación ni mística por la investigación, ni a la FGJN y la FGJE les corre prisa por investigar ni hacer justicia, amén de que no tenemos un Elliot Ness, sino una Policía Federal entrampada y agarrada del chongo...NOS LEEREMOS EN OTRO PURGATORIO, SI DIOS QUIERE.
 


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