Entre Números

Receta para un desastre


Mtra. Soraya Pérez

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La Refinería de Dos Bocas fue presentada por el Gobierno Federal como la única alternativa para recuperar nuestra soberanía energética. Sin embargo, la realidad es que su construcción se ha vuelto más bien un capricho político que no le da la importancia ni a los estudios técnicos ni a las recomendaciones de los expertos. 
 
Estoy convencida que, si queremos darle valor a la empresa petrolera de los mexicanos, se tienen que hacer bien las cosas, trabajando de la mano con los especialistas, la sociedad civil organizada y los empresarios; de lo contrario, ésto se podría convertir en la receta perfecta para un desastre.
 
Como Diputada Federal, le he dado un puntual seguimiento al tema de la Refinería; sin embargo, he notado que lo que está sucediendo hoy en México parece reflejar en gran medida la trama de la serie popular de HBO “Chernobyl”. En la serie, vemos como una de las peores catástrofes provocadas por el hombre se debió a las mentiras promulgadas por un Gobierno más preocupado en limpiar su imagen que proteger a sus propios ciudadanos; ignorando las recomendaciones de expertos e imponiéndose sobre la verdad y la seguridad.
 
Hay mucho que aprender de esta historia, misma que ilustra las consecuencias de la avaricia y de la opacidad de información. Por eso me preocupa la #Transparencia Color Chapopote con la que se han iniciado los trabajos de esta obra. Es irrefutable que, abusando de “la buena intención” del Presidente de apoyar a los tabasqueños, la Secretaria Rocío Nahle y Octavio Romero lo mantienen engañado, asegurando que todo se está realizando conforme a la legalidad.
 
Es hora de que los funcionarios federales actúen con inteligencia; escuchando a los expertos y dejando de politizar un tema que es sumamente técnico y especializado. Las decisiones de política pública deben ser responsables y suficientemente informadas, ya que, tal y como nos enseñó la historia de “Chernobyl”, esa es la única receta para evitar los desastres.


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