ANALISTA

Narrativa mata poder


Óscar Gómez Cruz

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Quien marca la narrativa controla el poder.

No necesariamente el poder formal, pero sí el del posicionamiento, el de las emociones, el del imaginario popular. Y eso se traduce en poder real. El regreso del exgobernador Andrés Granier a Tabasco es digno de una novela, o del teatro del absurdo. Nadie puede negar que un hombre como Granier, quien caminó todo el estado durante muchos años, tenga personas que aún le guarden simpatía, pero de ahí a que el señor sea un ídolo, como lo hicieron ver algunos medios de comunicación, lo dudo mucho.

El ser populista siempre genera una base de seguidores que, ante la ignorancia y la imposibilidad de crear otras oportunidades de desarrollo, simpatizan con el que les regala dinero. Granier es un populista.

El tema aquí no es Granier per se, quien está en su derecho de regresar y reunirse con quien quiera.

El asunto de fondo son las formas políticas ante el gobernador Adán Augusto López Hernández, quien muy seguramente debió hablar con él o su equipo antes de su "triunfal" regreso al Edén.

Narrativa mata poder. Y si la narrativa que se genera con todo este asunto es que Granier "es un ídolo", a quien "injustamente" metieron a la cárcel por motivos "meramente políticos", nos encontramos ante un asunto por demás delicado. Los pueblos tienen los gobernantes que se merecen reza el dicho popular, y si el Químico es tratado como "celebridad", sin duda alguna Tabasco merece los 12 años de crisis en los que ha vivido y que ni con refinería ni inversión del Gobierno Federal se terminarán, si no existe una madurez en la sociedad para evaluar con más precisión los resultados y el desempeño de quien los gobierna, o en este caso particular, de quien gobernó.

Algo que resulta peligroso y preocupante es ver y sentir que ser populista paga. Es entendible en un país con tanta pobreza y diferencias, pero si el populista es perdonado por la sociedad haga lo que haga, el futuro de Tabasco y de nuestro país es alarmante.

La política es el juego del poder y en un mundo moderno, las imágenes ayudan a generarlo, fortalecerlo y mantenerlo. Granier dio un paso para "regresar" al juego político, sean cuales sean sus intenciones. Irreal, increíble e inentendible. Pobre Tabasco. Pobre México.



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