DOBLE FILO

Política municipal sin principios


Homero T. Calderón

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Circula en redes una carta de Andrés Manuel al pueblo de México. En ella el tabasqueño arremete de nuevo contra los mafiosos, hipócritas y rateros que cultivan la corrupción.

Desgraciadamente para él, Tabasco (su estado) es un estado corrupto. Escribo de ello a riesgo de mi vida. El martes pasado me refería a las inmoralidades que se dan (por ejemplo) en Centla, Jalpa de Méndez y Tacotalpa, donde sus alcaldes (Guadalupe Cruz Izquierdo, Jesús Selván García y Tomiris Domínguez Pérez) son totalmente "contras" de la política anticorrupción de Andrés Manuel.

Pero el colmo de estas inmoralidades sería lo que pasó al actual presidente municipal de Huimanguillo, José del Carmen Torruco. Y digo el colmo porque el señor –negligente y omiso- permitió que se asesinara a una compañera de trabajo, Norma Sarabia Garduza. No hay excusas. Porque el alcalde tiene a su disposición a toda una corporación policíaca. Y si no tiene control de ella, es su pedo. Carmito Torruco no puede echarle culpas ni al gobernador Adán Augusto López Hernández, ni al secretario de Seguridad Pública, Ángel Mario Balcázar. La culpa la tiene cada presidente municipal, porque en cada municipio hay una fuerza pública independiente de la que se maneja desde Villahermosa. La obligación de cada alcalde es dar buenas cuentas de lo que cada corporación a su mando hace.

Si cada presidente municipal hiciera su trabajo, todo estaría en paz. Pero se la pasan ideando negocios clandestinos triangulados y lógico las corporaciones policíacas hacen lo que se les da su "rechingada" gana. Si Carmito Torruco cuidara a sus ciudadanos, no hubieran asesinado a una mujer inocente cuyo único deber fue haber denunciado las trapacerías que se hacen en Huimanguillo.

Si el señor Torruco se dedicara a gobernar para todos, no hubiera ocurrido quizá tan proditorio asesinato de la periodista del Tabasco HOY. Pero el señor ha preferido hacer negocios de "pisa y corre" junto a su hijo Marco Fabián. Y obvio, esa ambición sólo ha provocado un desmadre generalizado donde el único "pagano" es el pueblo de Huimanguillo.



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