ABOGADO FISCALISTA

La guerra de aranceles no ha terminado


Raúl López Deantes

SEGUNDA Y ÚLTIMA PARTE

Ayer 10 de junio se cumplió el plazo de Trump y no habrá 5% de aranceles a productos mexicanos que se exporten a EU. México endureció desde su política migratoria, reforzando la seguridad en la frontera con Guatemala, realizando vigilancia con fines de extradición por las rutas conocidas y por otras que tomarán los migrantes como Tabasco; también combatirán a los cárteles del tráfico de personas por medio de la inteligencia financiera. Hubiéramos deseado a cambio reducir el tráfico ilegal de armas de EU a México, pero no se dijo ni una palabra, aunque la Secretaría de Gobernación no ha intervenido en este tema y es de su competencia. Los 6 mil elementos de la guardia nacional representan el total de las policías estatales de Aguascalientes, Baja California, Baja california Sur, Campeche y Coahuila, es decir, representa un número mayor al de 24 de las 32 policías estatales del País. La guardia nacional no está entrenada para casos de migración sino de seguridad, los efectivos darán seguridad en la franja fronteriza, aunado a los problemas de detección de personas sobre su situación migratoria. La presión de la guerra de aranceles nos dirá el rumbo que tendremos con el Presidente americano, un día estaremos bien y otro mal, a todo esto, dónde está el Presidente de la OMC, porqué nunca defendió el libre comercio de México en esta batalla, como si no existieran páneles para dirimir los conflictos comerciales; lo cierto es que nos comprometimos a hospedar a los migrantes que tienen una solicitud de asilo en curso, en EU. Les daremos vivienda, comida y trabajo mientras aguantan una espera que puede ser de años. EU, por su parte, dice que trabajará para acelerar los procesos de asilo, pero no dice si contratará a más jueces de inmigración o tomará alguna otra medida. ¿Qué pasará con los rechazados? ¿Con la familia que, después de un año, le digan que no hay asilo? Trump nos metió una carga financiera difícil de soportar, como quien dice, se cumplió un refrán popular “más vale un mal arreglo, que un buen pleito,” ahora a cumplir con el arreglo, pero siempre buscando encontrar el crecimiento económico y prepararse para el siguiente juego de serpientes y escaleras.



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