CURUL 36

El regreso de Granier


Leobardo Pérez Marín

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Andrés Granier dijo que volvería y lo hizo, que daría la cara y la dio, que limpiaría su nombre y en eso anda.

A punto de terminar su gobierno en 2012 se supo que ya no estaba en Tabasco y él mismo ha reconocido que viajó a Estados Unidos aunque, según él, fue para recibir atención médica, no para escapar. Luego se hicieron públicos audios donde se le escucha ebrio presumiendo gran posesión de pantalones, camisas y zapatos. Después volvió a México, fue detenido y pasó mas de un lustro en la cárcel hasta que finalmente fue exonerado.

Su reaparición pública en Villahermosa fue para decir que no hubo quebranto en su administración, que sufrió persecución política y que le causaron daño moral.

Es su versión, aunque justo es decir que las autoridades federales y estatales que lo llevaron a proceso no pudieron demostrarle los delitos que le imputaban.

Sin embargo, la población es la que en su momento padeció y dio cuenta de los problemas cotidianos que vivía a causa de su gestión, y como ejemplo está el desabasto de medicamentos y la mala atención en hospitales.

Es cierto que hubo problemas financieros como consecuencia de la disminución de participaciones federales, la debacle petrolera y la inundación, pero también debe recordarse el bono de fatiga, la regaladera de vehículos y otros tantos derroches. Ante el grado de problemas debió privilegiarse la responsabilidad.

El caso Granier en cualquier caso deja una gran lección: que a los propios gobernantes les conviene rendir cuentas claras y actuar con mucha transparencia para evitarse problemas posteriores, y que quienes cuidan el uso de los recursos deben actuar con mayor prudencia si no tienen elemento de prueba o con total contundencia para sancionar y recuperar fondos si en efecto hubo actos de corrupción.

Lo que que es un sabor agridulce en el caso Granier: años de cárcel que terminaron en exoneración y un pueblo que ni ve la justicia ni la recuperación del gran saqueo que tanto se señaló. Sólo una pregunta: ¿De quién eran entonces los 80 mdp encontrados en Lomitas?.



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