DOBLE FILO

AMLO: El patricio y el ser humano


Homero T. Calderón

LO REPUBLICANO. La semana que está por terminar nos trajo dos facetas muy fuertes de la personalidad de Andrés Manuel López Obrador, la del hombre de Estado y la del hombre común y corriente.

En la primera, AMLO le envió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, toda su seriedad republicana. Esa que hombres como Benito Juárez o Lázaro Cárdenas mostraron al mundo. Escribe en su carta Andrés Manuel. "Nosotros, como el presidente F. D. Roosevelt, proclamamos las cuatro verdades del ser humano: el derecho a la libertad de palabra; a la libertad de cultos; a vivir libres de temores y a vivir libres de miserias". Andrés Manuel sabe mucho de historia de México y quiere trascender en ésta, muy al contrario de los presidentes de la república del PRI y el PAN, quienes prefirieron sucumbir a los encantos de la frivolidad, la corrupción y el poder. Hay en esa carta a Trump, claridad y fuerza republicanas. Es el Andrés Manuel que queremos…

LO HUMANO: Pero la vida le pone también en bandeja de plata a Andrés Manuel la oportunidad de ser un humano como cualquiera. Una diputada de su partido – Geraldine Ponce- le acercó su cuerpo más allá de la mesura. Y algún irreverente nos mostró un video donde la esposa de AMLO, Beatriz Gutiérrez Müller, desafiando las leyes de la buena crianza, rompió el breve encanto amoroso de una intrusa que quiso meterse en la vida del presidente.

Si a AMLO lo hubiera estado cuidando el EMP, esto no hubiera pasado, pero el presidente prefiere la cercanía de su pueblo. El de Macuspana es sólo un ser humano que brilla como las luciérnagas y seguirá atrayendo a las mujeres. Desgraciadamente, Andrés Manuel ya no puede darse estos lujos aunque él trate de demostrarnos que sólo es un hombre de carne y hueso. Hoy fue asediado por una mujer a la que le atrae su atractivo personal. Y hombre del trópico como es, quizá hasta pasaron por su mente muchos pensamientos lúbricos. Afortunadamente, se atravesó entre éstos y la mujer atrevida, su esposa Beatriz Gutiérrez Müller.



Columnas anteriores