MANIFIESTO

Van mujeres por cargos de hombres


José Chablé Ruiz

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La reforma constitucional en materia de paridad de género en todos los cargos públicos de los tres poderes, órganos autónomos, gobiernos estatales y municipales, está a nada de concretarse. El camino recorrido por el dictamen aprobado por la Cámara de Diputados Federal el pasado 23 de mayo se encuentra ahora pendiente de votación en las legislaturas de las entidades federativas.

La reforma en cuestión contempla que el principio de paridad de género debe aplicarse en la designación de las titulares de las Secretarías de Estado a nivel federal y local. Asimismo, deben elegirse a los titulares de los órganos que gozan de autonomía constitucional atendiendo al principio de paridad, lo mismo ocurre con la designación de los integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y demás órganos del Poder Judicial de la Federación.

De acuerdo con el estudio realizado por el Congreso, históricamente las mujeres han sido relegadas de tal forma que sólo ocho mujeres han sido electas gobernadoras; los gabinetes de las entidades federativas sólo se encuentran integrados por un 15% de mujeres; además, las mujeres representan el 18% de integrantes de la SCJN y el 28% en la Sala Superior del TEPJF.

La paridad de género pasará de ser una obligación meramente formal que ha adquirido el Estado Mexicano, que se ha acotado al Poder Legislativo y a los Ayuntamientos hasta el momento, a concretarse como una realidad sustantiva irradiada a los gabinetes gubernamentales y órganos jurisdiccionales.

Los legisladores federales cumplimentan el mandato constitucional de construir una sociedad democrática igualitaria, que se consolidará paulatinamente con una nueva cultura jurídica, política y social en el país.

FUSIL: Los Órganos Electorales Locales nutrieron el proyecto de paridad de género que aprobó la semana pasada la Cámara de Diputados federal. Esto demuestra su compromiso con la construcción de una sociedad democrática e inclusiva, por lo que no debe dudarse su permanencia.



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