PALACIO NACIONAL

Velasco sigue congelado


Alejandro Lelo de Larrea

Lecturas: 654

El sábado anterior, apenas después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que aceptaba la renuncia de Josefa González Blanco a la Semarnat, en algunos medios de comunicación y en redes sociales surgió una especie de campaña, (seguramente autopromocionada), en el sentido de que el ex gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, sería el sucesor en la dependencia.

Un movimiento político al viejo estilo: hacer ruido, levantar la mano para que el presidente se fije en ti. Evidencia de una muy mala lectura política, de quien no ha entendido que con López Obrador eso no funciona. Que son otros tiempos.

Esa campañita de Velasco, está visto, no le sirvió de nada: sigue congelado por decisión de Palacio Nacional. Ayer, López Obrador designó para el cargo a Víctor Manuel Toledo, integrante de su primer círculo de colaboradores y experto en medio ambiente.

¿Por qué López Obrador mandó a la Siberia Mexicana a Velasco? Por el regalo envenenado. Resulta que Chelito pagó la edición especial de la revista ¡Hola!, con el titular principal: "La boda de César Yáñez y Dulce Silva", en octubre pasado. En la portada, los novios; en la parte superior izquierda, la foto de López Obrador con su esposa. "Testigos de honor", decía.

Las críticas contra Yáñez y López Obrador fueron despiadadas. El objetivo de la publicación y su profusa difusión era tumbar a Yáñez de esa posición tan cercana al presidente, para que Velasco colocara ahí a uno de los suyos. Pésimo cálculo político: afectó al presidente y a uno muy cercano a él.

No se la ha perdonado. Hasta hoy, Velasco ha recibido señales de Palacio de que tampoco debe regresar a su escaño en el Senado.



Columnas anteriores

visitas