ABOGADO FISCALISTA

El impuesto al plástico


Raúl López Deantes

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El ser humano no sabe cuándo parar, es cómo la persona que sufre de alcoholismo o drogadicción, así sucede con nosotros, cuando gran parte de la naturaleza ya está perdida, y lo que queda continúa en declive, así lo dio a conocer la ONU sobre Biodiversidad en un informe que enumera ecosistemas devastados, agua contaminada, aire viciado y cientos de miles de especies amenazadas de extinción.

El caso de contingencia de la Ciudad de México nos indica que no hay sanción para quienes contaminan, hasta que se declara la alerta, pero para quienes queman en esta época no existe un impuesto o sanción que haga retroceder la contaminación del planeta.

La naturaleza presta servicios inestimables al hombre como agua, alimento, energía, material textil, minerales y medicamentos. Más de 2.000 millones de personas utilizan madera como fuente de energía. Y entre 25 y 50% de los productos farmacéuticos provienen de la naturaleza.

Y la vegetación y los océanos absorben más de la mitad de las emisiones de CO2 responsables del cambio climático; es verdad que habrá una ley que sancione a quien contamine pronto en Tabasco; lo he propuesto, incluso la primer ley que se aprobó contra las bolsas de plástico en la entidad me tocó realizarla, sólo faltó su reglamento y la campaña para aplicarla, sin embargo, hay un plástico que es de un solo uso, que lo utilizas 5 o 10 minutos y después se desecha, a ese hay que aplicarle impuestos fuertes; los tickets de compra que nos dan en supermercados contienen una sustancia peligrosa llamada bisfenol-A (BPA), causa malformaciones genitourinarias, infertilidad y hasta cáncer en órganos relacionados con funciones hormonales; pero no sólo eso, los ftalatos se añaden a los plásticos para hacerlos más flexibles, y por lo regular se encuentran en productos para el cuidado personal y alimentos procesados. Se analiza que éstos pueden repercutir en el desarrollo genital masculino y desencadenar obesidad, así como enfermedades cardiovasculares, y por otra parte, el estireno, una sustancia química en los recipientes de espuma de poliestireno (unicel) y plástico para alimentos y bebidas, estudios indican que pueden ser un carcinógeno para los humanos, es decir, no se trata sólo de contaminación del medio ambiente, hay que parar los daños a la salud que provoca el plástico a la población.



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