POLÍTICA DE HOY

Obras al mejor postor


Samuel Cantón Zetina

Como con el PRI, PAN y PRD, los alcaldes de Tabasco -15 de MORENA- son acusados de pedir "moches" a cambio de contratos de obra pública.

No solamente lo dicen los medios -siempre los rateros alegan que por no ceder a chantajes-, y la gente en los 17 municipios, sino un organismo bien enterado del tema, porque sus miembros se dedican a construir.

El dirigente de la CMIC, Sergio Coll, denunció que "al menos" en 4 alcaldías cobran diezmo y quinciezmo por las obras.

Y que ya surgió el amiguismo y compadrazgo para condicionar a las "mordidas" (práctica que se supone quedó atrás con la Cuarta Transformación) la autorización de los proyectos.

Lo mismo de siempre.

El líder del gremio advirtió que la industria de la construcción "no se quedará callada".

Sin embargo, no quiso decir cuáles son los 4 ayuntamientos que exigen porcentajes: "No puedo".

¿Para qué lo hizo público entonces? ¿Para que los ediles le entreguen los contratos ahora a cambio de silencio?

Hablaron del asunto, en cambio, el secretario general de Gobierno, Marcos Rosendo Medina Filigrana, y el dirigente local de MORENA, César Burelo. El primero reveló que pidió a CMIC "nombre y apellido" de los alcaldes corruptos.

"Cuando se hace un señalamiento de esa envergadura deben aportarse los elementos. La sociedad está ávida de transparencia", expresó.

¿No amerita que el copiloto intervenga con los alcaldes?

Burelo, por su parte, informó que investigará denuncias en alcaldías de su partido, y presentará demandas penales, "de ser necesario".

Ofreció ir más allá: auditar a los Ayuntamientos por nóminas infladas, compras a sobreprecios y nepotismo.

Y lamentó que los alcaldes -algunos de ellos sacados de la basura, como Evaristo- pongan en entredicho los tres principios rectores del presidente López Obrador: "No mentir, no robar y no traicionar".

Como sucede desde que en octubre se treparon al tren que hará historia, los diputados (legislatura mediocre) ni pío dicen…



Columnas anteriores