EL TABASQUEÑO

Evaristo cava su tumba


Héctor Tapia

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• Un análisis de expresión no verbal lo desnuda

• Vuelve más agresivo, cargado de ira y soberbia

 

Un político valioso tiene que estar preparado y ser una persona decente y Evaristo Hernández Cruz no es admirado ni honrado, su actuación pública así lo demuestra. Siempre me ha parecido más bien un hombre gris, carente de formación política, intelectual y académica.

 
En cuanto a lo moral, su carrera lo pone más cercano a la trampa y a la compra de votos, que a las ideas y los proyectos. Experto en el chantaje político y la manipulación por la vía de dádivas, pero ajeno de la ética y la honradez.
 
Escribo de él porque recientemente ha mostrado conductas agresivas hacia los ciudadanos que me parecen peligrosas, teniendo en cuenta el poder que se le ha encomendado y que parece ejercer lleno de ira y soberbia, lo que puede causar daños a la sociedad.
 
En un ejercicio inédito, acudí con Genoveva Javier Pérez, consultora experta en comportamiento no verbal, para analizar juntos los dos recientes videos en los que se aprecia la conducta del Presidente Municipal de Centro.
 
Es importante que el lector sepa que la consultora es una profesional con posgrado en microexpresiones, análisis de la conducta del mentiroso y de expresiones faciales del comportamiento peligroso y violento. La seriedad de su trabajo la ha llevado a realizar constantes peritajes en juicios, especialmente del ámbito penal.
 
De acuerdo con la experta, “la comunicación no verbal nos permite conocer las emociones e intenciones reales de las personas, anticipándonos a lo que realmente sienten, piensa e incluso a saber si mienten o no, puesto que su cuerpo a través de las postura, los gestos -en microexpresiones- arrojan señales claras que un ojo bien entrenado es capaz de reconocer”.
 
De esta manera, y tomando como base la evidencia audovisual, Genoveva Pérez analizó cuadro por cuadro dos videos que tienen como protagonista a Evaristo Hernández cruz, el cual fue puesto bajo la lupa de la ciencia de la microexpresiones.
 
¿Qué revela el lenguaje corporal del Presidente Municipal en su interacción con los ciudadanos que le hacen reclamos en distintos momentos? Veamos:

 

 

VIDEO 1

El 17 de abril se hizo viral en las redes sociales un video en el cual un ciudadano de nombre Rubicel Sánchez Sánchez le reclama al presidente municipal de Centro por la instalación de albercas en las colonias y un tobogán en la avenida Mina, que tuvo un costo de 10 millones de pesos.  

 

—¡Alcalde! Invierte en lo que hace falta papá... esto es una tontería (el tobogán), el pueblo está carente de muchas cosas... ¿cómo va usted a gastar tanto dinero en esto, señor? -pregunta el ciudadano a través de la ventanilla de su auto.

 

—Cuando pueda ser el presidente municipal usted haga lo que tiene pensado... -contesta Evaristo, y añade: “Ahorita el presidente soy yo…”

 

En este video “se evidencia a un Evaristo Hernández Cruz, incapaz de escuchar, mucho menos de aplicar lo que se conoce como escucha activa, capacidad imprescindible en un puesto como el que ocupa este personaje”, me dice la experta.

 

En cuanto a la proxémica, -entendida como aquella disciplina que se encarga del estudio de las distancias entre los individuos-, se percibe al político en una distancia social, la cual se considera que abarca de 1.20 a 3.4 metros, cuando era su deber atender al ciudadano y establecer una mayor cercanía, lo que se conoce como distancia personal que abarca de 45 cm a 1.20 metros.

 

“Evaristo, prefiere crear una barrera entre su interlocutor, cubriendo su pecho, que es considerado para los seres humanos como una zona vulnerable de nuestro cuerpo, esta protección la consigue empleando la valla metálica que tiene frente de él, pese a que nada le impedía salir de la barrera creada y acercarse a la ventanilla del vehículo para atender y escuchar al ciudadano”, explica Genoveva.

 

El cómo decimos las cosas dentro de la comunicación no verbal implica considerar el volumen y la inflexión o tono de la voz, “desde que el edil saluda al ciudadano diciendo: ‘Buenas noches’, lo hace con un tono golpeado y serio, lo que evidencia su enojo, uno de varios indicadores de ira controlada por parte del político”.

 

Hay un momento en el video 1 que ante el reclamo del ciudadano el lenguaje corporal de Evaristo se torna más defensivo, lo cual se evidencia cuando abre y cierra su mano al sostener el tubo de la valla, al hacerlo, esta acción se convierte en un elemento canalizador de su ira. 

 

Mientras, en su rostro, la ira contenida se ve reflejada cuando apreta las mandíbulas (ver imagen).

 

VIDEO 2

 

El 24 de abril, durante un recorrido a la remodelación de la Diana Cazadora, un ciudadano se acercó al Presidente Municipal y le soltó:

 

— Usted permitió en los tres años que estuvo ahí [2007-2009] que construyeran al lado de mi quinta 26 casas sin permiso de construcción, -acusó el ciudadano.

 

—La verdad es que estamos iniciando la administración y no he podido dar audiencia pública, lo que no puedo es recibir yo a los dos millones... o al millón... o a los 800 mil habitantes que tiene el municipio de Centro, -justificó al alcalde.

 

Cuando Evaristo dice: “La verdad es que estamos iniciando la administración”, sus palabras llevan una connotación contraria, puesto que al añadir a su dicho: ‘la verdad’, en realidad es una señal clara de que lo que está diciendo no es tan cierto y lo usa como una manera de justificar resultados en estos seis meses en que se esperaría ver avances.

 

La especialista considera que en base a lo observado en las evidencias audiovisuales, Evaristo Hernández Cruz enfrenta a los ciudadanos con una personalidad agresiva, donde se observa a detalle un comportamiento no verbal violento, con tonos de voz elevados, el uso de gestos con las manos apuntando y tocando con el dedo índice al señor que le pide una solución a su problema.

 

“En esta discusión entre edil y ciudadano, se apreciará como Evaristo, apunta con el dedo índice al ciudadano, volviéndose más constante el mensaje de este gesto el cual está cargado de gran agresividad y hostilidad por una parte, de intimidar, dominar y hacer notoria su superioridad, es una forma de decir mediante el lenguaje corporal: ‘no sabes con quién te estás metiendo’”, asegura la consultora en comportamiento no verbal.

 

De este análisis prescindimos del el abordaje de los dichos verbales de Evaristo, con la finalidad de concretarnos al mero comportamiento no verbal, pues dentro del contexto estudiado resulta obvia que las palabras usadas por el alcalde de Centro distan de buscar conciliación, amabilidad y respeto de las opiniones ajenas, propias de la investidura del cargo, pues haciendo referencia al adagio popular ‘lo que se ve no se juzga’, las palabras de Evaristo por sí mismas dan muestra de su personalidad.

 

Un sólo caso podría considerarse como un hecho aislado, pero son dos los momentos que evidencian una conducta repetitiva que refleja cómo es él en realidad como persona y de la inexistencia de tolerancia para quien se atreve a solicitarle algo.

 

Según los apuntes de Genoveva, Paul Ekman, considerado el padre de las microexpresiones faciales, “uno de los rasgos más peligrosos de la ira es que provoca más ira, con lo que el ciclo puede entrar en una rápida escalada”, de la cual estos videos son pequeños destellos del nivel de ira que carga el edil de Centro.

 

En resumen podemos concluir que si el comportamiento manifestado en público por Evaristo Hernández Cruz es irascible, en privada puede llegar a lo que se considera el nivel más alto de la ira que es el ataque inminente.

 

¿Qué problemas emocionales mantienen al edil de Centro con esta conducta impaciente, ansiosa e intolerante? ¿Salud? ¿Vida personal? ¿Su futuro político en declive?

 

 

 


UN ADAGIO: La ira altera la visión, envenena la sangre y es la causa de decisiones que conducen al desastre”.
/
FLORENCE SCOVEL

 

 



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