TELÉFONO ROJO

El ISSSTE como bandera política y espada penal


José Ureña

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Primero el avance informativo: A Andrés Manuel López Obrador le han presentado una lista de corruptelas y presuntos corruptos en distintas dependencias del gobierno federal.
 
Ha sufrido ajustes y en general está bajo revisión.
 
Pero al frente de los candidatos a perseguir se encuentran ex funcionarios del ISSSTE. No queda claro cuál de todos. No podría ser Sebastián Lerdo de Tejada, quien inició el sexenio pasado y murió como director. Sería una broma macabra perseguir a un muerto. Le siguió José Reyes Baeza, quien renunció cuando Peña Nieto le hizo la mala broma de mandarlo de candidato al Senado a sabiendas de su segura derrota. Y cerró el sexenio Florentino Castro.
 
¿Contra quién va la guadaña anti corrupción?
Lo sabremos si por fin -muchos colaboradores ya lo urgen- López Obrador se decide a empezar a procesar el pasado para mantener su popularidad.
 
MÁS ACTIVOS QUE PASIVOS
 
Hoy el tema es el ISSSTE. El Instituto encabeza las pretensiones de empezar a enjuiciar el pasado. Tal vez sabedor de ese propósito, el director de Finanzas, Pedro Zenteno, advirtió a senadores sobre la virtual “quiebra técnica” de esa institución protectora de los trabajadores del Estado. Una mentira, refutó con pruebas el presidente de la FSTSE, Joel Ayala, porque tiene casi 97 mil millones de pesos en
activos.
 
Si muchas son necesidades, dijo en lenguaje simple, puede utilizar parte de esos recursos para salir de sus urgencias. Caló su declaración. ¿Cuál es la verdad? Ésta: El ISSSTE tiene pasivos por unos 18 mil 900 millones de pesos -la quinta parte de los 97 mil millones en caja-, fruto de adeudos a proveedores y algo de sus filiales, Turissste y Fovissste.
 
Otro dato: Todas las cifras se mueven.
 
Al comenzar el sexenio, los pasivos se estimaban en 17 mil millones y todavía no llegan a 20 mil.
 
 
Y las reservas han aumentado en casi cuatro mil millones en el mismo lapso, de 93 mil a los 97 mil reconocidos por Ramírez Pineda y Ayala Almeida.
 
La duda es: ¿por qué un funcionario de segunda hizo una tormenta, principal en diarios y noticieros, en el vaso de agua de la salud institucional de México?
 


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