ANALISTA

La delgada línea


Óscar Gómez Cruz

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El Presidente Andrés Manuel López Obrador da sin duda de qué hablar a diario. No por ser el Presidente de México y es lo que toca, sino porque en sus peculiares conferencias mañaneras es protagonista, vendedor de sus proyectos, secretario de Defensa, de Seguridad, vocero, secretario de Energía, director de PEMEX, voz del pueblo, juez, verdugo, redentor, Jefe de Estado y del Ejecutivo.

En ellas argumenta y asevera sobre temas técnicos y de política pública, sin tener mucha información y con ello, no sólo genera polémica, sino que en ocasiones desacredita a miembros de su gabinete, recientemente a su propio secretario de Hacienda y subsecretario de Egresos.

La semana pasada, el periodista Jorge Ramos cuestionó a AMLO sobre dos temas: las cifras sobre el crecimiento de asesinatos en el país y la petición del propio mandatario al periódico Reforma, para revelar sus fuentes periodísticas en el caso de la filtración de la carta dirigida al Rey Felipe VI de España.

Pero el tema de fondo no es el Presidente vs Jorge Ramos, sino lo que propicia este método sui géneris de comunicación/ "descomunicación" de gobierno.

Porque como reza el dicho popular: "el que se lleva se aguanta".

Y es el mismo Presidente quien desde un principio ha abierto este juego por momentos desconcertante, en el que deja de dictar agenda, como lo hacía en sus épocas como Jefe de Gobierno del Distrito Federal, porque pasa por alto que ahora él es el Presidente de México, y no Vicente Fox Quesada.

Su estrategia en aquellos días era genial y poderosa, hoy parece no serlo, y esa "apertura" ante "todo el pueblo de México", pone loco al aparato burocrático que debe improvisar al son que toca el Presidente en la "mañanera".

Tiene mucha razón al afirmar que en el pasado la relación medios-poder, por momentos hizo rehenes de los primeros a políticos, que no tenían otra opción que ceder. El derecho de réplica y de comunicación a la que se refiere el Presidente es muy válido. Pero también llevar un orden en la comunicación a todos los mexicanos, en los temas que a todos nos interesan y ocupan.



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