ANALISTA

¿Cómo rescatar al campo?


Óscar Gómez Cruz

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El campo mexicano en general está abandonado, la gente que lo trabaja vive en pobreza y marginación, sin acceso suficiente a educación, salud y oportunidades.
 
La atención del campo mexicano y su rescate ha sido miope, carente de estrategia y sin seguir la lógica natural de cualquier producto: la del mercado. Un ejidatario en cualquier lugar de México produce, digamos, tomate. Su micro producción, aunque cuente con apoyos gubernamentales como semilla, fertilizante e incluso maquinaria, no tiene posibilidades de generarle utilidades. A lo más le da para mantener el ciclo de producción pagando gastos. Es decir, ese campesino si tiene suerte, trabaja para el negocio, en lugar de que sea al revés. ¿Por qué? Pues porque su microproducción de tomate es almacenada en un cobertizo sin condiciones adecuadas, no hay carreteras para mover el producto, no cuenta con un vehículo y mucho menos refrigerado; así que cuando la persona de la cooperativa, o el intermediario comercial llega por esos tomates, un alto porcentaje del producto ya no sirve. Lo que recibe sólo le alcanza para continuar con la producción, en un ciclo que culmina en el hartazgo del campesino. Éste abandona su parcela y negocio, terminando como una estadística más en el número de migrantes hacia los Estados Unidos, o como franelero, velador, o en algún otro empleo mal pagado en centros urbanos.
 
El rescate del campo requiere una estrategia basada en el mercado. Y no puede ser vista solamente como una situación aislada de apoyos a fondo perdido. No debe ser visto como caridad. La estrategia debe considerar, entre otras cosas, la construcción de infraestructura carretera, bodegas de almacenaje temporal, bodegas de distribución, asociaciones empresariales, asesoría en producción, logística, distribución y comercialización. La política social asistencialista electorera, que durante décadas ha caracterizado la relación del gobierno con los campesinos, ha cobrado una factura enorme. Hoy se establece como prioridad de política pública el "rescatar" zonas fantasmas.
 
El capital busca utilidades, nosotros como países tenemos una deuda social. Se requiere un punto medio difícil de encontrar. Ése es el reto. (Continuará).


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