ANALISTA

El laberinto del poder


Óscar Gómez Cruz

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Son muchos los efectos que el poder tiene en el ser humano. Es inherente a su naturaleza preferir estar del lado del o los que lo tienen, sobre los que no.

El poder significa capacidad de hacer, de lograr, de incidir en las decisiones de los demás.

Una noción simplista se resume en que, una persona "A" logra que otra persona "B", haga algo que no haría si "A" no se lo pide, ordena, orilla o presiona a ello.

El poder puede tener diferentes orígenes y entornos, desde el familiar, donde los padres y abuelos tradicionalmente tienen autoridad y poder sobre los miembros de un núcleo, que se extiende posteriormente a un entorno social más grande y donde hoy, en sociedades democráticas, se eligen a los individuos que en el marco de reglas bien establecidas (Estado de Derecho) conducirán el destino del entorno social en su conjunto.

El poder político y de dirección del rumbo del Estado, del gobierno o de ambos, propicia pasiones positivas y negativas. Porque hay que agregar que, quienes dirigen el poder político, al mismo tiempo ejercen el poder del uso del dinero público y se establecen relaciones con individuos que ejercen otro poder enorme: el económico-empresarial.

El poder sin valores y sin objetivos positivos, sin leyes que lo acoten, pero sobre todo sin una sociedad participativa, educada y que exige cuentas, se desvirtúa en un ambiente, donde los poderosos tienen la facilidad para lograr todo de forma absoluta, arbitraria y en el largo plazo, destructiva.

Entrar en el laberinto del poder sin preparación, valores y humanidad, puede tornarse peligroso hasta para los mejores. Porque no es una cuestión de capacidad, sino de filosofía de vida y trascendencia, aunada repito, a los valores universalmente aceptados como positivos.

El reto para los poderosos es lograr usar el poder para crear y hacer el bien, no terminar controlados por éste, envueltos en la soberbia, la cerrazón y la autodestrucción que, tarde o temprano, afecta a la colectividad.

Quien llega a la cumbre en alguna materia y obtiene poder, tiende a olvidar que lo más cercano al cielo es el infierno. Como hemos escuchado desde niños, entre más grande se es, más dura es la caída.

Poder para hacer. Poder para crear.

Poder para mejorar.

Poder para construir.

Esos son los retos del poder en México.



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