DOBLE FILO

Lo que sobra y lo que no en política


Homero T. Calderón

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UNO: En Tabasco manejamos la política con las patas. Menospreciamos y refundimos a quien tiene talento para este trabajo. Somos muy dados al "descontón". Cuando alguien destaca se le sepulta entre malolientes toneladas de materia nitrogenada.

Dentro de toda esta mierda, tres tabasqueños han navegado en las procelosas aguas de la política nacional: Carlos A. Madrazo, su hijo Roberto y AMLO. A Madrazo padre, lo empinó Gustavo Díaz Ordaz. Este desgraciado fue malo hasta después de muerto. En su perra vida hizo chingadera y media. Solamente para ponerle un ejemplo, en 1968 hizo una mega-matazón de estudiantes.

De Madrazo hijo y Andrés Manuel todos sabemos sus vidas. Finalmente, la gran carrera la ganó Andrés Manuel echándole al asunto mucho corazón, consistencia y huevos…

DOS: Hoy, Tabasco está prefabricando su "nueva clase política". Ésta ha llegado por el "Efecto López Obrador". Ciudadanos de todas las raleas buscan hacer el grado como alcaldes o diputados locales. Pero en seis meses ninguno de estos alcaldes (alcaldesas) ha aportado algo para que sus municipios prosperen.

La presidente de Comalcalco es una auténtica nulidad; la de Centla es una locuaz aventurera de la grilla; la de Jalapa y la de Teapa son dos mujeres inútiles. Ninguna de ellas tiene o aporta ideas para que su comunidad se desarrolle. Así, no se pueden crear oportunidades de empleo.

TRES: Donde creo que hay talento de sobra es en el Congreso local. De los 35 diputados, unos (as) veinte tienen talento para dar y prestar. Tienen ideas, entusiasmo y deseos de aprender. Quizá hagan carrera larga pero no tienen ni liderazgo, ni guía, ni dirección.

En ese impase, la diputada Dolores Gutiérrez, voz solitaria pero con una gran personalidad, pasión y conocimientos, está arrasando dentro de un Congreso miope y torpe. Los cangrejos de nuestra canasta le meten cada chingadazo tratando de tumbarla aunque hasta ahora se la están "interpelando". Lola navega triunfante en un mar infestado de pendejos. Así está la situación de nuestros nuevos valores. Ojalá que cuando menos la mitad de ellos se logre…



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