DOBLE FILO

Salvemos a nuestros coterráneos


Homero T. Calderón

Lecturas: 1362

UNO: Hacia el año 1940 –quizá antes- llegó a Tabasco una pequeña delegación de maestros yucatecos encabezados por el profesor Rafael Bolio Yenro. Su familia, compuesta en segunda y tercera generaciones por maestros y otros muchos más, se desperdigaron por toda la geografía del estado. Vinieron a enseñarnos el silabario, la ciencia, el civismo pero –sobre todo- los valores familiares.

Hicieron un trabajo espléndido. Surgieron nuevas generaciones de maestros –estos ya de estirpe y formación tabasqueña- que continuaron su trabajo. Habla de ellos en su libro "José de los Santos" el extinto abogado Jesús Ezequiel de Dios…

DOS: Hacia 1988, un infame de la política, Carlos Salinas de Gortari, quiso zafarse de la responsabilidad de dirigir la educación nacional desde la CDMX. Entregó todo el sistema estatal a miembros del SNTE, encabezado por Elba Esther Gordillo. ¿Y sabe qué? Los maestros de la sección 29 del SNTE le partieron toda la madre al sistema de educación. Durante 31 años hemos tratado de sacudirnos a estos desgraciados pero son durísimos de expulsar. Invadieron la SE, se repartieron comisiones y canonjías; permitieron que hoy haya hasta cinco sindicatos de la educación pero –en el fondo- Tabasco está hasta el tronco. Somos dueños indiscutibles de los últimos dos lugares en calidad educativa de la nación…

TRES: Desde 1883 y hasta el garridismo, cuatro familias tabasqueñas (Los Romano, los Valenzuela, los Bulnes y los ingleses de la Sinclair), desaparecieron 212 mil hectáreas de selva virgen. Fue un crimen de lesa humanidad permitido por los gobiernos emanados que todo lo heredaron después al PRI…

CUATRO: Desde 1880, los ingleses y norteamericanos se dedicaron a explotar irracionalmente el petróleo tabasqueño. Y se cagaron en todas las aguas tabasqueñas sin que nosotros nos hayamos opuesto. En los Bitzales se están muriendo los manatíes. Y si no ponemos atención en la población de esas áreas aparentemente protegidas por estar en una reserva ecológica, también empezarán a morirse.



Columnas anteriores

visitas