CAMINANDO POR LA HEROICA

Ese sí fue boom


Ezequiel Luna Arias

En plática con Sergio León, decía que su abuelo era del estado de Hidalgo y se dedicaba a recorrer el país en busca de oportunidades. Un día llegó contento manifestando que había encontrado la tierra donde fluía leche y miel. Que se preparara toda la familia a viajar hasta ese lugar. Eso fue a mediados del siglo pasado. La tierra a la que se refería el abuelo de los León, era H. Cárdenas, Tabasco, que en ese entonces, con la construcción de la carretera Paralelo 18, comenzaba a ser una referencia en cuestiones de trabajo. El boom estaba por empezar. Cientos de familias arribarían a la tierra comeoreja en busca de un mejor destino. Así como los León, dedicados a la mercería con Casa León, que aún se ubica en la zona Remodelada; también llegaron los Zavaleta Barrón, de Córdoba, Veracruz; los Ronquillo, los Villalpando, de Jalisco; los Colón, los Padilla, de Chiapas; don Enrique Gordillo; los Bustillos, de Yucatán; los Ballesteros, los Montoya, los Galindo, entre otros. También llegaron profesionistas: médicos, ingenieros, maestros, arquitectos, abogados. Y es que a la par de la construcción de la carretera que nos conectaba con el centro del país, llegó la actividad petrolera; el auge de la producción cañera y la actividad de los ingenios azucareros: Santa Rosalía, Nueva Zelandia y en 1975, el Benito Juárez; la creación del Plan Chontalpa, con 15 poblados en Cárdenas y 7 en Huimanguillo, pero la base administrativa fue la Heroica. La construcción de la presa de Malpaso, trajo bastante gente a Cárdenas, porque era la ciudad más cercana que contaba con servicios de hospedaje, centros educativos, comercios y servicios públicos. De ser un municipio de apenas 24 mil habitantes en 1950, de los cuales unos 10 mil vivían en la cabecera municipal; en 1980, o sea 30 años después, el municipio rebasó las 115 mil personas, y de esas, más de 50 mil vivían en la ciudad. Una cosa increíble.