SIN REMITENTE

Dos alcaldes 'fantasmas'


Víctor Ulín

Para Morena, no es nada fácil cargar con dos auténticos fardos de alcaldes en su espalda cuando apenas comenzó el tiempo de la Cuarta Transformación en Tabasco.

Los alcaldes de Macuspana, Roberto Villalpando, y de Paraíso, Antonio Almeida, "Toño Caldo", son, dos "fantasmas" en municipios claves para Morena: el primero por ser cuna del Presidente Andrés Manuel López Obrador que le gustaría verla prosperar y el segundo por la Refinería y su creciente actividad petrolera que detonará el desarrollo. Ambos alcaldes, en cuatro meses, han dilapidado el capital político y electoral que apenas obtuvieron el pasado 2 de julio y de paso se han convertido en dos obstáculos problemáticos para la administración del gobernador Adán Augusto López Hernández.

Tanto Roberto Villalpando como "Toño Caldo" están obcecados, con sus erráticos desempeños y escándalos, en ir contra corriente del trabajo a favor de los tabasqueños que realiza el mandatario en su cruzada por impulsar cambios sustanciales con el combate a la corrupción y eficientar al gobierno.

A Roberto Villalpando se le conoce más ahora por su romance que ocupa las 24 horas del día los siete días de la semana y a veces, cuando regresa de sus viajes de placer, se acuerda que tiene la responsabilidad de gobernar Macuspana. En Paraíso, Antonio Almeida, ha dejado el cargo a su hijo del mismo nombre, y cada quien hace lo que quiere mientras Paraíso naufraga en el abandono.

Su mayor logro es la pavimentación que hizo de la calle para llegar en automóvil al restaurante La Posta.

RESPETO A SINDICALIZADOS

El mandatario estatal fue puntual: la reducción de 85 a 45 días de pago de aguinaldo será para los trabajadores de confianza a partir de jefes de departamento, no para sindicalizados.



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