CASCARA AMARGA

Quinientos años


Laureano Naranjo Cobian

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El tiempo nunca se detiene. Y al pasar, envejece a todo lo que toca. Porque el tiempo, ese tirano implacable, pasa. Así han pasado ya 500 años de que un hombre aventurero llegó a estas tierras de María Santísima. Se llamaba Hernán (Hernando) Cortés Pizarro Altamirano y tenía de su edad cronológica, 34 años. Había nacido a fines del siglo XV, en 1485, Medellín, Corona de Castilla.

España, aún no existía como nación integrada. Aún faltaban 7 años para consumar la reconquista e iniciar, con el iluminado Cristóbal Colón Fontanarrosa, la conquista de lejanos territorios antes solo imaginados. Pero fíjense bien: apenas terminaban de expulsar a los invasores y ya iniciaban la invasión de otras tierras, aunque distantes. Recuerden que Colón llegó a lo que hoy es América el 12 de octubre de 1492. Arribó a la Isla de Guahananí que el bautizó como San Salvador. Todo eso aquel mítico 12 de octubre.

 

Christóforo Colombo.

El portador de Cristo. Cuatro viajes realizó este gran navegante Genovés. En 1517, cuando Carlos V de Alemania y I de España tenía 17 años, salió de Cuba (la antigua isla de Juana), Francisco Hernández de Córdoba y llegó hasta Cozumel, traía la autorización del gobernador Diego Velázquez de Cuellar. En 1518 llegó a estas feraces tierras el decente expedicionario Juan de Grijalva que avanzó hasta Tuxpan, Veracruz y, en 1519 arribó Hernán Cortés. Aquí nos detenemos un momento para recordar que los invasores sostuvieron con los naturales una célebre batalla, la Batalla de Centla. Eran 25 mil indígenas contra 600 apestosos a ajo. Los caballos piafantes, los perros jadeantes y los arcabuces que aventaban azufre, hicieron su tarea y lograron asustar a los miles de combatientes que en oleadas agitaban sus teponaztlis. Luego del encuentro bélico, el cacique o señor de estas tierras de Potonchan, (recuerden que existían 520 señoríos en todo el territorio de lo que ahora es México) Tabscoob, le regaló al capitán Cortés 20 doncellas y una de ellas era la inmortal Malinalli Tenepal o Malintzin o Doña Marina, o la Malinche, aunque lo cierto es que era a Cortés a quienes los indígenas llamaban Malinche. Cortés era atrevido, ambicioso, cruel, valiente, testarudo, vengativo y también malagradecido. Recuerden que fue ingrato con su protector Diego Velázquez de Cuellar, a la sazón Gobernador de Cuba, quien lo había nombrado primer capitán de la tercera expedición de los once navíos, que continuarían explorando las costas del Golfo de México. Otro día les contare más acerca de este personaje singular, que también alcanzó el grado de Márquez del Valle de Oaxaca.



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