EL OUT 28

El ¡huye Venado! de Juan Luis Dagdug


BATEADOR EMERGENTE

Sin dar la cara, resguardado en su pick up, Juan Luis Dagdug Nazur salió a toda prisa de las instalaciones del Club Olmecas de Tabasco. Como los toros de lidia, sólo esperó que le abrieran la barrera para pisar el acelerador y salir casi huyendo, a fin de evitar a los reporteros que lo esperaban a la salida.
 
Sin prensa presente se efectuó la entrega-recepción de la administración Dagdug a la nueva encabezada por Juan Carlos Manzur. Seguramente Juan Luis no quiso que estuviera presente la prensa porque está avergonzado de no poder igualar la herencia que le dejó su padre Carlos Elías Dagdug al frente de los Olmecas. Los números que deja tanto en lo deportivo como en lo financiero no dejan duda: fueron cinco años trágicos para la franquicia que milita en la Liga Mexicana de Béisbol.
 
En lo deportivo, Juan Luis, sin olvidar que su hermano Carlos José también metió mano, deja a los Olmecas como el segundo peor equipo con asistencias totales en la pelota mexicana, detrás de los Piratas de Campeche; con el peor segundo porcentaje de victorias y derrotas detrás de los Algodoneros de Unión Laguna, y sin poder calificar en cinco años a los playoffs.
 
En lo económico, deja a un Club en quiebra, con deudas en todos los flancos: trabajadores (de base y de confianza), proveedores y la Liga Mexicana de Béisbol.
 
A pesar de todo lo anterior; Juan Luis Dagdug no se ve acongojado. Se va feliz con el reconocimiento a su trayectoria que le entregó la LMB, en donde dicen ya encontró chamba gracias a Javier Salinas.
 
Manzur, nuevo reto
 
Ahora el reto es para Juan Carlos Manzur, quien al igual que los Dagdug tiene una herencia que debe superar o por lo menos igualar: la de su padre Don Julián Manzur, quien en 1979 metió a los Plataneros a los playoffs. Manzur toma a un equipo herido, con un róster integrado por jugadores veteranos en su mayoría y que han llegado después de vivir sus mejores momentos en el diamante. Además, tienen en Ramón Orantes un mánager novato, sin experiencia, que se las verá duras para sacar a flote a la novena.
 
La incertidumbre marca la llegada de Manzur a los Olmecas, provocada por el bajo presupuesto que recibirá del Gobierno del Estado, que ha dicho que se manejará con austeridad. Además, está la duda de si se mantendrá los seis años, pues sigue en pie la idea de vender a la franquicia a algún empresario interesado en sostener a un equipo de béisbol.
¿Podrá Manzur con el reto de los Olmecas o le quedará grande el puesto? Al tiempo…