Altavoz

Los piratas hambrientos en Salud


Fabiola Xicoténcatl

Lecturas: 1817

El gobernador Adán Augusto López debe de empezar a hacer limpia en la Secretaría de Salud, exorcizar los demonios que ahí habitan y acabar con las mafias que se enquistaron desde hace décadas y han destruido todo a su paso. Lo mismo hundieron a los hospitales de Alta Especialidad como el Juan Graham, del Niño, de la Mujer y el Rovirosa, que las 17 jurisdicciones sanitarias que son verdaderas cuevas de ladrones con una o dos excepciones.

Ese grupo que opera como un cártel en cada sexenio, donde hay doctores, enfermeras, almacenistas, directores, administrativos, subsecretarios -como el saliente que se hizo multimillonario bajo la sombra de la primera dama- y directores de todos los calibres, se ha amafiado con los secretarios de Salud y juntos han saqueado cuanta oficina se les pone enfrente.

En su primer mensaje al pueblo de Tabasco el día de su toma de posesión en la Cámara de Diputados, el gobernador López Hernández hace una fuerte revelación: 

"Para nadie es un secreto la grave crisis en que está inmerso el sector salud. Por sexenios, la corrupción ha sido la constante en el sector salud de Tabasco, ha persistido una confabulación y complicidad entre quienes han administrado el sector, con pseudo empresarios, con proveedores, con políticos, en fin, es como una horda de piratas descontrolada y hambrienta que tiene como botín el presupuesto, los insumos, los medicamentos. El sector salud no puede seguir siendo un régimen de complicidades y rehén de cacicazgos simulados en la bata blanca ¡Esta situación ha comprometido los servicios de salud en el Estado, y ha puesto en riesgo la vida de los tabasqueños!".

Por eso el mandatario entrante y la nueva secretaria Silvia Roldán, deben de empezar a hacer limpia. Por lo pronto, ya empezaron los relevos en las direcciones. Pero hay que investigar y castigar a los responsables del saqueo y a los culpables de varias muertes en el último mes del año pasado, entre ellos tres niños y algunos adultos. Hay médicos infames como el jefe de una Jurisdicción de un municipio de la sierra, que presume dos carrazos de lujo y una camionetona como aquella del famoso promo "Y la Cheyenne Apá" producto del hurto. Éste bribón pagó a un funcionario de Administración de la SS para que le limpiara sus cuentas. Tan sólo de gasolina se embolsaba 800 mil pesos mensuales, aparte lo que cobraban con sus cómplices a la mano en operaciones de pacientes, como si fuera un hospital privado.



Columnas anteriores

visitas