CHISME Y COTORREO

Pueblo hundido en la desgracia


Juan Cadena

Lecturas: 1505

Hasta cuándo va a parar esta ola de violencia en el estado tabasqueño, ejecuciones al mayoreo, robos a casa habitación, asaltos en buses y guaguas, del servicio público, en las carreteras, en los topes le cierran el paso a los carros de lujo, se bajan de 3 a 4 malparidos con armas largas y con el rostro descubierto, despojan a las víctimas de sus valores y la unidad, la cual se llevan sin que nadie diga nada. Este lunes pasado asaltaron a un catedrático del COBATAB en la carretera Cárdenas - Comalcalco, frente al bachiller de la Miguel Hidalgo, despojaron al mentor de su celular, cartera y dinero en efectivo, con una camioneta de lujo, los ladrones viajaban en un Versa blanco sin placas, sin duda alguna se trata de una banda de agentes ministeriales identificados ampliamente, que de un momento a otro caerán en la PGR, estos infieles guardianes pueden pasar en los retenes sin ser revisados, pues traen identificación policial, si fuesen asaltantes vulgares, pueden ser objeto de revisión, por circular sin placas y con armas largas, mucho se ha dicho de Fernando Valenzuela Pernas, a quien relacionan con huachicoleros, extorsionadores, plagiarios y ratas de albañal, ¿pero qué ha hecho Valenzuela Pernas para frenar esta ola de violencia? ¡Nada, absolutamente nada!, ya dos personas de su equipo de trabajo están identificadas como los jefes de esas gabillas, que bajo la protección del fiscal general, operan con total impunidad en los retenes de las fuerzas castrenses de SEDENA y MARINA, la pregunta del pueblo es, ¿cárcel o muerte?, si son encarcelados tendrán trato preferencial en cualesquiera de los reclusorios, su alimentación sería pagada con los impuestos de sus víctimas, que a decir verdad no es lo más justo, con nuestros impuestos se puede comprar, alimento para perros sin dueños, pero hay de perros a perros; la muerte o pena capital no la permiten los derechos humanos, que es lo único que saben hacer, proteger a delincuentes y mandar al carajo a las víctimas, por eso es que cuando un delincuente es sorprendido en flagrancia delictiva, se le debiera quitar la vida que dios le diera y que no han sabido valorar, que sus padres no los encausaron por el camino del bien, qué triste es ver llorar a una madre por un hijo descarriado que tiene que purgar muchos años de condena, pero es más lastimoso verla llorar ante el cadáver de su vástago que fue masacrado por una sociedad cansada de tantos palos recibidos, "Haz patria matando ratas".

9171145577


Columnas anteriores

visitas