POLÍTICA DE HOY

Martha Lilia ¡rehén!


Samuel Cantón Zetina

Nunca debió volver a pasar.

Cualquier cosa -un crédito a tiempo- debió hacerse para garantizar el funcionamiento al 100% de los hospitales y los pagos de los trabajadores de salud.

El gobierno no pudo atenerse a que el nuevo presidente (tabasqueño o no) "salvara" al Edén.

Su responsabilidad no es transferible o endosable.

Por la imprudencia de permitir que fuera al nosocomio -se entiende la indignación de los familiares de los enfermos-, Martha Lilia pagó por la ineptitud de los funcionarios responsables tanto de blindar la operación hospitalaria como de los encargados directos del sector, e incluso de los que no supieron o no quisieron informar al pueblo de las verdaderas causas de la falta de recursos.

Y qué insensibilidad de Rommel Cerda -por no decir algo peor-, al decir a los amotinados del Hospital del Niño que si tenían pruebas del robo de las partidas presupuestales destinadas a salud, "¡denuncien!".

¿De verdad era la respuesta que debió darse a los afligidos padres y parientes de los pacientes internados, de los no atendidos por falta de medicamentos o por la cancelación de consultas, y de los tres que han muerto en la crisis?

¿O a los médicos y empleados sin cobrar?

ADÁN: NO PERDONÉ A NÚÑEZ

A todos los que ya le andan colgando el milagrito de que con la aprobación de las Cuentas Públicas 2017 del Ejecutivo, "perdonó" a Arturo Núñez, el gobernador electo Adán Augusto López Hernández les aclaró paradas.

No hubo perdón, ni es cómplice de la administración en turno, ni tampoco caerá -sin elementos- en el juego de una cacería de brujas.

El "aval" del Congreso -que no perdón- se produjo como resultado de la revisión del informe que presentó el Órgano Superior de Fiscalización del Estado, y que los diputados de MORENA (aún dando luz verde al dictamen) juzgaron de insuficiente y desactualizado a propósito de solventaciones.

No hubo entonces -a partir de la explicación de Adán-, perdón ni borrón y cuenta nueva.



Columnas anteriores