CHISME Y COTORREO

Estamos en conteo regresivo


Juan Cadena

La hora cuchi cuchi se acerca más cada minuto, sólo faltan 17 días para que el Gobernador Arturo Núñez le haga entrega de la butaca de Plaza de Armas a Adán Augusto López Hernández, quién tomará las riendas de un estado agonizante en salud, educación y justicia, Adán recibirá un estado desastroso de Tabasco, ya el empréstito está autorizado para saldar las cuentas burocráticas de salud y educativa, que mantienen al estado en una zozobra delirante, el primer paso ya está dado, sólo es cosa de tiempo, diría la Mascarita Sagrada, nomás no vayan a salir con su domingo 7, o con que a Chuchita la bolsearon, si antes del 20 de diciembre, este barco endereza la propela, todo quedará en paz y gracias al eterno. Ayer día de la Virgen de Guadalupe las plegarias y oraciones fueron en sentido de salud y su precaria economía, para que no les falte en estos días pascuales de fin de año; la esperanza ya se está anidando en el miocardio tabasqueño, pero la duda satánica puya en su mente, al ver y oír, en noticieros y redes sociales, los cargamentos de dinero que la güerita Velasco sube a su avión y sale loca de contenta para Portugal, donde el descubrimiento de la vacuna antishotería, que bueno sería que ésta enfermedad fuese cíclica como la gripa, así los antihistamínicos dejarían de circular en el mercado negro del whatsApp.

En Tabasco eso no puede pasar, don Arturo Núñez tiene una carrera política demasiado elegante como para tirarla por la borda, aunque anda un rumorcito por ahí que debiera tener bien vigilado a Ametito Ramos, bien dice el dicho cría fama y acuestate a dormir. En este fin de año la violencia en las calles se ha recrudecido, los amigos de lo ajeno están haciendo de las suyas. Los sindicalizados de la UPCH tienen tomadas las instalaciones, pero por si ésto fuera poco también bloquean la vía Cárdenas -Huimanguillo, aduciendo que se levantarán hasta ver, el cash cash en sus bolsillos; los burócratas de la PGJ hoy amanecieron de brazos caídos, les hacen una súplica que no se accidenten y mueran, porque ahí quedará el tendedero de muertos, hasta nuevo aviso. 9171145577


Columnas anteriores