VECTOR X

Diputados: ¿quén pompó?


Luis Antonio Vidal

Bajo los auspicios de la hipocresía, de la austeridad simulada, del derroche insultante, la Junta de Coordinación Política celebró el pasado lunes la posada anual para personal de confianza y sindicalizado.

Las mejores viandas, los regalos, las sillas tipo Tiffany, manteles de primera y demás lujos ofrecieron los administradores de la Cámara de Diputados con la autorización, por supuesto, de su presidenta, Beatriz Milland. Mientras hace unos cuantos meses se hablaba de racionalidad al gasto, de la eliminación de compensaciones a personal, de no gastar un centavo en chicles, la posada legislativa dio la espalda a la cuarta transformación. Más allá de los regalos con monederos de Liverpool y de los fifinescos adornos del salón, la actuación estelar de Chicho Che Chico puso la cereza en el pastel. Macorina pon, pon, ponme la mano aquí.

Afuera, personal del sector salud hace colectas para recaudar víveres, medicamentos y material de curación a favor de miles de pacientes que a diario padecen la insultante crisis a causa de un sexenio fallido.

Pero en el jolgorio, quienes hacen las leyes gozaban las mieles de la cuarta transformación, sacudían la polilla, movían las caderas al ritmo del hijo del maestro y se olvidaban, claro está, de tanta miseria del pueblo. Cada quien en su lugar, lo nene con lo nene, la nena con la nena.

"¿Quién pagó el reventón?", le preguntaron a la señora Milland quien, con las artes de sus asesores, escurrió el bulto: "Fue más austera que otros años". En la casa del juez que con su inmaculada mano califica con implacable látigo las cuentas públicas, la transparencia se guarda en el cajón de las argucias. La austeridad como discurso. Y entonces… ¿quén pompó esas cositas, quén pompó? ¡Fueeeego!

 

LA MORRALLA

Hoy, otro show en el Congreso. Pasa con estrellita en la frente la cuenta pública 2017 del Poder Ejecutivo. A ver, a ver, entonces todo estuvo muy bien en cinco años y sólo en 2018 se destapó la fetidez. Vaya complicidad. Qué culpa tiene la estaca *** Hasta mañana.



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