PRESIDENTA DEL SENADO

Nuestro petróleo


Mónica Fernández Balboa

Lecturas: 931

México es y ha sido un país petrolero. Gracias a la expropiación que en 1938 hizo el presidente Lázaro Cárdenas, nuestro país logró la soberanía sobre sus recursos naturales estratégicos como son los hidrocarburos. La mayor parte de nuestras reservas se ubican en Tabasco, Campeche y Veracruz.
 
En los últimos años, en México y en Tabasco, la actividad petrolera ha venido disminuyendo a causa de una política energética equivocada, que apostó primero por abandonar a PEMEX y luego se dedicó a impulsar la participación de empresas extranjeras para hacer el trabajo que en origen correspondía a PEMEX. Así se hicieron cambios, al amparo de una malentendida Reforma Energética, que lo único que hizo fue entregar nuestros recursos, mediante contratos, sin que hasta ahora se vean beneficios para el país. Se dejó en abandono el sistema nacional de refinación, compuesto por seis plantas distribuidas en distintas zonas del país. Lo único que ocasionó la destrucción de PEMEX es que ahora tengamos que importar alrededor del 70% de los combustibles que se consumen en el país, ya que las refinerías trabajan al 40% en promedio y en algún caso, como Salina Cruz, permanecen cerradas por largo tiempo.
 
López Obrador se comprometió a que durante su administración México recuperará su capacidad de producción de crudo que hoy está a la baja y, a su vez, en lugar de exportarlo en su estado natural, para luego comprarlo en el extranjero. Este domingo se anuncia un nuevo plan nacional de refinación con el que después de 40 años se comenzará a construir una nueva refinería.
 
La nueva refinería, además de mayores recursos para la inversión en exploración y extracción de hidrocarburos, es un gran paso para la modernidad de nuestra entidad, crecimiento de empleos que ayudarán a los tabasqueños, pero lo más importante es que nos colocará como país en la ruta de la recuperación de la soberanía energética.

 



visitas